El Banco Central Europeo (BCE) necesita de nuevos poderes para congelar temporalmente los pagos en bancos que se encaminan a la bancarrota, con lo que detendría una salida de liquidez potencialmente fatal, dijo el viernes la principal supervisora del BCE, Danièle Nouy.

El BCE, que supervisa a los mayores bancos de la zona euro, fue puesto a prueba en los últimos meses cuando varios grandes prestamistas se declararon en bancarrota en una rápida sucesión, incluyendo al Banco Popular de España, que colapsó cuando la liquidez se secó en pocos días.

En mi opinión (...) la introducción de un poder adecuado de moratoria para las autoridades es necesario para reaccionar con la flexibilidad requerida si la situación de un banco se deteriora rápidamente , comentó Nouy en una carta enviada a un miembro del Parlamento europeo.

Dada la evolución potencialmente rápida de las crisis de liquidez, podría ser necesaria una herramienta de moratoria para asegurar que hay un tiempo adecuado para una solución creíble , declaró Nouy, y agregó que el BCE publicará pronto una opinión sobre el asunto.

Países como Grecia o Alemania permiten congelamientos de ese tipo, pero no España y el BCE quiere reglas uniformes en toda la zona euro.

A los supervisores también les preocupa que cuando un banco está cerca del colapso, pero aún no está considerado legalmente como en bancarrota o que probablemente caerá en bancarrota , no cuentan con la herramienta para intervenir e impedir la espiral hacia el colapso.

La herramienta de moratoria podría mantener cierta liquidez, lo que permitiría a las autoridades guiar al banco en una resolución ordenada o un rescate.

A fines del año pasado, la Comisión Europea propuso dar a los supervisores la autoridad para suspender algunos retiros de depósitos y pagos de obligaciones en circunstancias excepcionales.