Llevar a cabo auditorías fiscales a través de sorteos sería una acción positiva por parte de la autoridad; sin embargo, se necesitan definir las reglas para llevarlas a cabo, coincidieron expertos.

Este martes, Andrés Manuel López Obrador, presidente electo de México, declaró a empresarios que si bien no va a emprender una reforma fiscal en su primer año de gobierno, de hacerlo cambiaría el proceso de selección por el cual el Servicio de Administración Tributaria (SAT) realiza auditorías.

En este sentido, agregó que no sólo buscarán simplificar los trámites, sino confiar en el contribuyente y no verlo como un delincuente en potencia. Partiendo de esa confianza, refirió que no se requeriría tener aparatos fiscales para perseguir a los contribuyentes y sólo se realizaría una “especie de sorteo” para las auditorías.

Ante estas declaraciones, expertos en el tema refirieron que es positivo que López Obrador emprenda un sorteo fiscal, ya que dará un poco de alivio a los contribuyentes y ampliará el panorama de a quién pueden investigar.

Actualmente, explicó Manuel Toledo, socio de Proactive Tax & Legal México, el SAT tiene un esquema basado en riesgos, en donde analiza la información de los contribuyentes y, en caso de haber diferencias entre sus ingresos y gastos, se empieza una indagatoria.

De emplearse un sorteo, agregó, sería una señal positiva para el contribuyente, ya que éste “no se sentiría vigilado en sus obligaciones fiscales ni molesto, sobre todo cuando es un pagador de impuestos que cumple en tiempo y forma”.

No obstante, agregó que de implementarse este sorteo se deberá tomar en cuenta el modelo actual del SAT para no fiscalizar a contribuyentes que, efectivamente, cumplen con sus obligaciones.

“Se deben dar las reglas del sorteo para que, de esta manera, el contribuyente pueda tener la seguridad de por qué ha sido elegido para una auditoría o por qué no”, acotó.

Por su parte, Herbert Bettinger, experto fiscal, coincidió en que el sorteo es algo positivo, ya que actualmente las auditorías están enfocadas a los grandes contribuyentes mientras que hay otros, más pequeños, que también necesitan ser auditados.

“Abre el panorama, ahora entran todos y no sólo estará enfocado, en su mayoría, a los grandes contribuyentes. Pero antes de hacer una rifa se debe llevar a cabo una investigación previa”, aseveró.

Riesgoso

Por otro lado, Manuel Baltazar Mancilla, director de México Fiscal, refirió que realizar las auditorías por medio de sorteos podría ser riesgoso, ya que el SAT gastaría recursos en revisiones que no le dejen recaudación.

“Usualmente, cuando se hace una auditoría lo que se quiere es recaudar aquello que no se ha obtenido por parte del contribuyente, así que hacer una auditoría y no obtener recaudación alguna sería un gran gasto”, acotó.

Al respecto, Herbert Bettinger dijo que es importante que se delineen las reglas y estrategias a seguir.

En el primer semestre de este año, la rentabilidad promedio de la fiscalización fue de 53.6 pesos, es decir, el retorno por cada peso invertido en fiscalización.