La ola de restricciones comerciales y cambiarias llevada adelante por el kirchnerismo le valió a Argentina el título del país más proteccionista del mundo, por segunda ocasión.

La política de controles diseñada principalmente por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, en pos de mantener el superávit externo y evitar una crisis en la balanza de pagos, llevó a la economía argentina a cerrarse cada vez más al resto del mundo.

El dato surge de un reciente informe del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL), de la Fundación Mediterránea, que recoge lo que reveló el Global Trade Alert, desarrollado por el Centre for Economic Policy Research (CEPR). Según la investigación, Argentina encabeaza el ránking de medidas aplicadas contra intereses comerciales de manera discriminatoria, seguido por Rusia, Estados Unidos, China, India y Brasil, entre otros.

Global Trade Alert (GTA) es un organismo independiente basado en Londres que funciona con apoyo de entidades internacionales, como el Banco Mundial y otros 750 investigadores, en especial universidades, que mantienen la información del GTA actualizada.

La administración de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner impulsó unas 168 normas dirigidas principalmente a frenar las importaciones de otras economías, desde el 2009 hasta junio del 2012. Los países más afectados por las trabas locales han sido China, con 105 medidas, y Brasil, con 66, seguido por Estados Unidos (57) y, en menor medida, por otros países de Europa.

De estos datos se desprende que los controles afectaron principalmente a algunos de los socios comerciales más importantes para la producción nacional exportable. También se cita como relevante el caso de México (39 medidas en contra) y también el de algunos socios de los que el país recibe saldos comerciales altamente favorables, como Chile (34) y Uruguay (27).

Curioso es que si bien durante este periodo también surgieron trabas del exterior que atentaron contra el comercio local, fueron las propias medidas internas las que más afectaron a la industria de Argentina.

El informe detalla que las naciones que más obstáculos aplicaron fueron Rusia, seguido de Kazajistán, China e India. Pero fue el gobierno de Cristina Fernández el que impuso la mayor cantidad de normas que golpearon a importadores y exportadores locales.

Las restricciones afectan a 37% de los productos, mientras que los países industrializados más relevantes afectaron una porción mucho menor (Alemania, 2% o Estados Unidos, 11%, por ejemplo).

Las conclusiones a las que llegan los autores del informe del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana, Marcelo Capello y Marcos Cohen Arazi, no son muy alentadoras. Aunque no hay muchas referencias estadísticas sobre el tema, se destaca el estudio de la Fundación Observatorio PyME en el que se relevó la opinión de las pequeñas y medianas empresas industriales sobre las Declaración Jurada Anticipada de Importación (sólo uno de los elementos que obstaculizan las importaciones), señalaron.

A partir de este estudio se desprende que 39% de las PyMEs industriales son perjudicadas negativamente por la dificultad que enfrentan para hacerse de insumos de producción que requieren. Por su parte, 17% de las empresas declara ser afectada por la dificultad y los costos adicionales que el mismo trámite implica.

El año pasado el país ganó el primer puesto del ránking de protecionismos del GTA, pues aplicaba 120 disposiciones de este tipo, cada una de las cuales afecta a más de un país.

Además, las automotrices reunidas en la Asociación de Fábricas de la Argentina (Adefa) siguen buscando una salida al conflicto generado por la suspensión del Acuerdo de Complementación Económica número 55 (ACE 55) entre Argentina y México.

Es por eso que la semana pasada viajó a México un representante de la Adefa para reunirse con la embajadora argentina en el país, Patricia Vaca Narvaja, y con el presidente ejecutivo de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), Eduardo Solís Sánchez, en busca de encontrar un canal de negociación.

Contenido de la Red Iberoamericana de Prensa Económica