La mayoría de los miembros del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por su sigla en inglés) de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos advierte que no serán necesarios más recortes en la tasa de referencia, a menos que las condiciones de la economía se deterioren de forma significativa, reveló la minuta correspondiente al anuncio monetario de octubre.

“Mientras los indicadores económicos (de Estados Unidos) y sus perspectivas no se deterioren, la postura de la política monetaria probablemente se mantendrá”, sostuvo la mayoría de los miembros.

En la relatoría, divulgada dos semanas después de la decisión de bajar la tasa a un rango entre 1.50 y 1.75%, sostuvieron que el recorte total de 75 puntos, completado en tres movimientos de 25 puntos base cada uno, fue “suficiente para apoyar la perspectiva de moderación del crecimiento (económico), al sólido mercado laboral y mantener la inflación cerca del objetivo simétrico de 2 por ciento”.

Los banqueros integrantes del FOMC destacaron, sin embargo, que “la tendencia de la política monetaria no tiene un curso preestablecido” y que se tienen que evaluar constantemente los datos arrojados por la economía, el mercado laboral y las expectativas, pues “los ajustes (de la tasa) suelen impactar con rezago en la actividad”.

Esto en referencia al tiempo que tarda en trasladarse el movimiento de la tasa sobre las variables económicas que terminan por incentivar la toma de créditos o la generación de ahorro, pues no tiene efecto inmediato. En México, por ejemplo, tarda de seis a nueve meses en reflejarse.

Los ocho miembros que votaron a favor del recorte de octubre destacaron que, con la tasa donde se encuentra ahora, se han anticipado a los riesgos que podrían presentarse en el futuro.

Todos los participantes del FOMC coincidieron en que en este momento las tasas negativas de interés no son una herramienta de política monetaria en Estados Unidos.

“Hay un margen limitado para adoptar esa política que no ha beneficiado claramente a otros países y podría tener incalculables consecuencias en los préstamos bancarios”, precisa la minuta.

Riesgos en la mira

De acuerdo con lo descrito en la minuta, la penúltima del año, los miembros del comité perciben que la economía de Estados Unidos se encuentra en una posición sólida, un panorama laboral saludable y un sólido gasto del consumidor.

Consideran que, aun manteniéndose los “elevados riesgos a la baja” como la debilidad del crecimiento mundial y la elevada incertidumbre sobre la evolución del comercio”, éstos “se han moderado un poco”.

Se mostraron preocupados ante la inflación que se ha mantenido por debajo del objetivo simétrico de 2 por ciento.

Los dos banqueros centrales miembros del comité que votaron en contra, Esther L. George, presidenta de la Reserva de Kansas, y Eric S. Rosengren, presidente de la Reserva de Boston, refirieron que, ante la moderación de los riesgos para la economía, no era necesario un nuevo recorte en la tasa.

No sorprendió

El economista en jefe para México de BNP Paribas, Joel Virgen, ya había explicado que las señales del comunicado del FOMC evidenciaban una pausa en los recortes de tasas.

En el mismo comunicado, detallaron que seguirían de cerca los diversos indicadores de la economía, como son el comportamiento del gasto del consumidor y empresas, la inflación y la tendencia de los eventos externos de impacto en las decisiones.

Recordó que los recortes de las tasas han mantenido un carácter preventivo, en respuesta a un deterioro del balance de riesgos hacia adelante, ligados a varios factores como el proteccionismo y la desaceleración global.

La próxima reunión monetaria del FOMC, la última del año, está programada para los días 10 y 11 de diciembre.

 

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