“Sí es posible el crecimiento a 4%”, reiteró el presidente Andrés Manuel López Obrador, luego de que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) redujera de 2 a 1.6% la proyección de crecimiento para México. El primer mandatario sostuvo que cuenta con el respaldo de empresarios y gobernadores para lograr el crecimiento de la economía, e insistió en que la economía del país marcha “bien, requetebién”.

En Palacio Nacional, argumentó que hace 50 años la economía de México presentó tasas de crecimiento de 5% en promedio. “Tuvimos periodos de crecimiento cuando Antonio Ortiz Mena fue secretario de Hacienda en dos gobiernos con López Mateos y con Díaz Ordaz, 12 años con crecimiento de 6% sin devaluación, sin inflación, sin endeudamiento. Entonces, ¿por qué no plantearse crecer a 4%? Sí es posible el crecimiento a 4 por ciento”.

Enfatizó que a sus adversarios les molesta que plantee como meta crecer al doble. “Esto les molesta mucho a nuestros adversarios, pero es posible, hasta los empresarios mexicanos están hablando de crecer a 4%: el presidente del Consejo Coordinador Empresarial, Carlos Salazar, hizo el compromiso de apoyar para que logremos el crecimiento de 4 por ciento. Los gobernadores de la Conago, Carlos Slim habló de que es posible. Hay ánimo para eso, además ya lo hemos logrado durante mucho tiempo”, estableció.

Destacó que en el Plan Nacional de Desarrollo 2018-2024 que presentó a la Cámara de Diputados estableció un epílogo “de cómo veo que va a ser el 2024; ahí dejo en claro que vamos a tener un crecimiento de 4%, esto va a significar crecer al doble de lo que se creció en el periodo neoliberal en 36 años”.

Reveló que recibió una carta de Larry Fink, CEO de BlackRock, la compañía de gestión de inversiones global, en la cual le expresa que quiere hacer en México una convención de inversionistas. “Me acaba de enviar otra carta el administrador principal del fondo de inversiones más grande del mundo, diciéndome que quieren hacer en México una convención de inversionistas extranjeros, y que tienen confianza en el país”.

Admitió que su gobierno incurrió en un subejercicio de 6.5 puntos del Presupuesto de Egresos de la Federación en los primeros tres meses de su gobierno. Sin embargo, justificó que esto demuestra que su gobierno no gasta más de lo que tiene. Descartó que haya una parálisis en la aplicación de las políticas públicas.

“Sí (hubo subejercicio), porque todavía el presupuesto de este año se hizo al alimón, no lo hicimos por entero nosotros, estaban todavía los funcionarios de la pasada administración. Por eso vamos a hacer una reprogramación del presupuesto.

“Es un menor gasto porque no hay derroche, pero, si observan, es más la recaudación que el gasto. ¿Esto qué significa? Que no estamos gastando más de lo que ingresa. ¿Qué quisieran los expertos neoliberales? Que gastáramos más de lo que ingresa a la hacienda pública, que haya déficit”.