Soul, fama, recuerdo y show. Iron Mike sigue siendo campeón. Aquel que cimbró a la división de los pesados en los 80 y 90 con nocauts en segundos, quien volvió a darle valor a esa categoría de colosos de antaño. Hace siete años Mike Tyson dejó la práctica del box sobre los cuadriláteros, sus salvajes demostraciones que fulminaban adversarios. Su primer golpe lo daba con la mirada. Después, demolía con impactos que llegaron a ser medidos con fuerza de 500 kilogramos.

Dicho en sus propias palabras, hoy en día Mike Tyson está arrepentido de algunas conductas suyas sobre el ring, ese escenario que estuvo listo en Las Vegas, Tokio, Escocia, entre otros puntos del orbe, para exhibiciones de poder.

Brooklyn está presente con un destacado atleta que ahora tiene 46 años, el condado neoyorquino donde los de su mismo color de piel dan especial entonación a los diálogos.

Las manos de Mike ya no realizan combinaciones, ahora luce más la izquierda (esa que sobresale del saco gris que a la distancia se ve de fina confección), en el lenguaje corporal de las explicaciones: cada que algún reportero le plantea una pregunta, el pupilo de Cus D’Amato responde dirigiendo su mirada y sosteniendo el contacto visual con el entrevistador. Su mirada perdura intimidante, tanto como verlo acompañado por los integrantes de su staff con la musculatura acentuada en las playeras negras con estampado que alude al tatuaje que está en el lado izquierdo del rostro del exmonarca de los pesados.

Serán decenas los asistentes al evento turístico, Batalla de Destinos III, que no pudieron ver lo que el fenómeno Tyson fue para el boxeo y deporte, guiarse por las narraciones de reconocidos cronistas de esa actividad como Alfonso Morales o Jorge Alarcón. El estadounidense que llegó a tener ganancias de hasta 300 millones de dólares, hoy, según reveló de manera extraoficial una fuente consultada, cobró 200,000 dólares por formar parte del proyecto mexicano, cifra que hace extensiva para gastos de ocho hijos y que lo lleva a destinar más de una hora para entrevistas exclusivas.

Las grandes bolsas de las que alguna vez gozó en el pugilismo fueron roídas por una vida desordenada a la que suelen estar muy expuestos los boxeadores. La opulencia no acompaña más a Mike: Vivo de aparecer en Hollywood , afirmó. ¿Más humano? Sí.

Próximamente, el aún fornido amante de las palomas será el tema principal de una puesta en escena en Broadway y un reality show. Por ello, donde se pare, le basta con hacer una ligera exclamación para llamar la atención, sabe que el show sigue estando con él a pesar de cualquier tipo de consigna de la opinión pública, misma que también lo juzgó cuando la ley lo envió a prisión en 1992; pero hay otra parte que conserva en el pulso cardiaco y la memoria: las noches devastadoras que Iron Mike brindó.

[email protected]