Tottenham Hotspur reportó una ganancia de 489.1 millones de dólares a final del 2018, según el informe anual realizado por Deloitte. Esta cantidad le valió ocupar la posición número 10 de los equipos que mayores ingresos reportaron el año pasado, superando a conjuntos como el PSG, que en comparación tienen un valor de plantilla de 1,056 millones de dólares, 132.9 millones mayor a la de los Spurs, que cuentan con un valor de 923.1 millones.

Entre los principales pilares de la estructura del club, que han provocado que se convierta en una de las potencias económicas en el futbol europeo, está el dueño del equipo, Daniel Levy, quien compró al equipo en 2001 y en los últimos años desarrolló un modelo de negocios basado en comprar jugadores jóvenes. Éste ha tenido  mayor impacto desde la llegada del entrenador Mauricio Pochettino, quien tomó la dirección técnica en el 2014.

De la mano de Pochettino, el equipo ligó seis temporadas consecutivas en la Europa League, mientras que las últimas tres se ubicó dentro de los primeros equipos en la Premier Legue, lo que le permitió competir en la Champions League, y en consecuencia tener mejor posicionamiento de la marca y mayores ingresos.

“El proceso de crecimiento económico y deportivo ha ido de la mano. No sólo es tener presencia en la Champions, sino a nivel de Liga Premier. Han sido aspirantes reales al título. La Premier, al ser la Liga que más ingresos genera y mayor relevancia tiene, se convierte en un escaparate para la marca Tottenham, la cual se ha popularizado”, explicó el periodista de ESPN, Álex Pareja.

Enfocarse en generar nuevos talentos ha provocado convertirse en un foco de atracción global ante los espectadores, como sucedió con los conocidos Young Guns, grupo de jugadores al que pertenecen Harry Kane, Dele Alli, Eric Dier y Kieran Trippier, quienes fueron pilares para que Inglaterra llegara a la semifinal de la Copa del mundo Rusia 2018 y por quienes el club inglés invirtió 18.8 millones de dólares.

Hoy tienen un valor conjunto de 371.5 millones

Además sus ingresos se incrementarán cuando esté terminado su nuevo estadio. “Pero corren el riesgo de convertirse en un nuevo Arsenal: un equipo que priorizó el balance económico al deportivo”, menciona Pareja.