Al menos 74 personas murieron y unas 1,000 resultaron heridas tras una invasión a un campo de futbol en la ciudad egipcia de Port Said, en un hecho que un jugador involucrado calificó como "una guerra".

El ministro del Interior, Mohamed Ibrahim, informó que 47 personas han sido detenidas por su participación en los incidentes y sostuvo que muchas de las víctimas murieron aplastadas por la multitud.

El funcionario agregó a la televisión estatal que la búsqueda de sospechosos relacionados con el incidente continúa.

La violencia en los partidos de futbol en el norte de Africa ha aumentado considerablemente desde que se iniciaron los disturbios políticos en toda la región hace más de un año.

Políticos y funcionarios deportivos molestos criticaron la falta de seguridad en el partido y acusaron a los líderes del país de permitir -o incluso causar- la tragedia.

Los disturbios se produjeron en un partido entre Al Ahli, uno de los clubes más exitosos de Egipto, y Al Masry, un equipo con sede en Port Said, que ganó el encuentro por 3-1.

"Esto es lamentable y muy triste. Es el mayor desastre en la historia del futbol de Egipto", dijo el viceministro de Salud, Hesham Sheiha, a la televisión estatal.

Testigos dijeron que los problemas comenzaron cuando hinchas del Ahli mostraron carteles con insultos hacia Port Said y un simpatizante de ese equipo ingresó a la cancha llevando una barra de hierro.

Los simpatizantes del Al-Masry reaccionaron ingresando al campo de juego, donde atacaron a los futbolistas del equipo rival. Después se dirigieron a las tribunas para agredir a los hinchas del Ahli.

La mayoría de los muertos eran personas que quedaron atrapadas en la huída de la multitud asustada o quienes cayeron desde las gradas, dijeron testigos.

Las imágenes de televisión mostraron a los hinchas dentro de la cancha persiguiendo a los futbolistas del conjunto visitante luego de el árbitro finalizara el encuentro.

Un pequeño grupo de policías antidisturbios formó un pasillo para tratar de proteger a los futbolistas, pero parecía incapaz de detener a los hinchas que golpeaban a los jugadores en su huida.

"Esto no es futbol. Esta es una guerra y la gente se está muriendo frente a nosotros. No había (...) seguridad ni ambulancias", dijo Mohamed Abo Treika, jugador del Al Ahli en el canal de televisión del club.

"Hago un llamado a que la liga (doméstica) sea suspendida. Esta es un situación horrible y no puede ser olvidada", agregó.

La televisión estatal informó que la federación de fútbol de Egipto canceló indefinidamente los partidos de la primera división local.

GOBIERNO ENVIA HELICOPTEROS

El presidente de la junta militar que gobierna el país, Mohamed Hussein Tantawi, ordenó el envío de dos helicópteros al estadio de Port Said para evacuar a los hinchas y jugadores del equipo visitante, dijeron fuentes militares.

Las naves iban a llevar a los heridos a hospitales militares, señalaron las fuentes.

El funcionario agregó que se había formado una comisión para investigar la violencia originada por el futbol en el país.

BLATTER, ATERRADO CON LOS HECHOS

En tanto, el presidente de la FIFA, Joseph Blatter, expresó su consternación por la tragedia. "Este es un día negro para el futbol. Esta situación catastrófica es inimaginable y no debería ocurrir", dijo en un comunicado.

Albadry Farghali, miembro del Parlamento en representación de Port Said, acusó a los funcionarios y las fuerzas de seguridad de permitir el desastre, señalando que aún tienen lazos con el gobierno del presidente Hosni Mubarak, derrocado hace un año.

"Las fuerzas de seguridad permitieron que esto pase. Los hombres de Mubarak siguen gobernando. La cabeza del régimen cayó pero toda su gente sigue en sus posiciones", gritó en una llamada en vivo a la televisión.

"¿Dónde está la seguridad? ¿Dónde está el Gobierno?", agregó.

Entre los muertos hay varios policías, dijeron fuentes médicas y testigos.

Otro partido en El Cairo fue detenido por el árbitro después de recibir la noticia de la violencia que se producía en Port Said, lo que llevó a los aficionados a incendiar el estadio, mostraron imágenes de televisión.

Las 10 tragedias más grandes

del futbol

A continuación se enumeran las tragedias más grandes en la historia del futbol:

340 muertos se registraron en Moscú en el Estadio el Heysel en 1985 tras un gol que provocó un avalancha en el encuentro entre Spartak de Moscú y Haarlem.

318 muertos y 500 heridos se registraron en los clasificatorios de Juegos Olímpicos para Tokio 1964 en el duelo entre Perú y Argentina luego de que se anuló un gol peruano.

130 personas mueren en un encuentro entre Accra Hearts y Kumasi Ashanti por enfrentamientos con las aficiones en el 2001.

124 personas murieron en una estampida en un juego de la liga local de Ghana en 1985.

96 hinchas del Liverpool murieron aplastados en el duelo Liverpool vs Nottingham Forest el 15 de Abril de 1989.

93 muertos y 100 heridos en un partido de la liga local de Nepal. Aficionados intentaron huir de una tormenta de nieve y encontraron las puertas cerradas, 12 de marzo de 1988.

84 fallecidos y 54 heridos el 16 de octubre de 1996 tras una estampida en el encuentro entre Guatemala vs Costa Rica.

74 muertos en partido de futbol en Egipto entre el club Al Ahli, de El Cairo, y el equipo local, Al Masri, suscitada ayer

71 personas murieron por asfixia y otras 150 resultaron heridas en un Boca Juniors vs River Plate el 23 de junio de 1968 tras no advertir que las puertas del estadio estaban cerradas.

66 personas murieron en una avalancha en el clásico Celtic vs Rangers tras conseguir un gol por cada equipo en los minutos finales el 2 de enero de 1971.

Galería: Hinchas violentos