“Una vez que dejé Phoenix, donde estuve tres años, y aprendí sobre la marcha, supe enseguida que quería ser entrenador. Que la dirección deportiva no era mi trabajo ideal. Así que empecé a prepararme”, mencionó Steve Kerr en un entrevista para Pepperdine Graziadio Business School, en el 2017.

El ahora coach de Golden State se desempeñó con los Phoenix Suns como presidente de operaciones y gerente general del 2007 al 2010. En ese periodo la franquicia registró un récord de 155-91 y una participación en las Finales de Conferencia (2010).

Tras esa experiencia, Kerr dedicó cuatro años para prepararse como coach y a la par también fue analista para la cadena TNT. En dicho periodo estructuró el plan de trabajo y estudió la Liga.

Por consejo del entrenador y analista Jeff Van Gundy comenzó a definir sus principios y reglas, cómo serían sus entrenamientos, etcétera. Para ello visitó a varios coaches y managers.

Los puntos que priorizó Kerr fueron: alegría, compasión, competición y conciencia plena.

“Parte de lo que me hizo ser buen jugador fue que sentí esa alegría al jugar (...) yo y el resto del staff intentamos traer alegría a los muchachos. Es uno de los tres o cuatro valores principales que compartimos”.

Steve Kerr fue elegido como coach del año en la temporada 2015-2016 y suma cinco años como head coach de Warriors. Desde entonces, ha ganado en tres ocasiones el trofeo Larry O’Brien.

Para Carlos Morales, excoach y comentarista para la cadena deportiva ESPN, “la forma de dirigir de Steve es una combinación de la experiencia que ha tenido como jugador y gerente general. Él tiene cosas en la defensa y en la ofensiva aprendió de dar libertad de movimiento a sus jugadores, cuando fue gerente general de Mike D’Antoni, y tiene elementos de su personalidad, de no abrumarse demasiado cuando las cosas no están saliendo, que son al modo de Phil Jackson”.

En 15 años como jugador, Kerr ganó cinco campeonatos: tres con Chicago, bajo el mando de Phil Jackson y dos con San Antonio, en donde tuvo como coach a Gregg Popovich. Es parte de los 26 jugadores que han logrado acumular dicho número de títulos en la Liga.

“En la gestión es importante que el líder no se dé tanta importancia. El líder en su personalidad puede ceder protagonismo y Steve Kerr es el maestro de ceder protagonismo”, enfatizó Carlos Morales.

Desde que tiene a su mando al equipo, lo ha mantenido en los primeros sitios de la Conferencia Oeste y tienen un récord en fase regular de un total de  322 victorias por 88 derrotas (2014-2018).

De los entrenadores que acumulan 300 victorias en la NBA, Steve fue el que logró el número de victorias en un menor tiempo.

“Para entender esa relación gerencia-jugadores, gerencia-dueños y gerencia-entrenador”, subraya el analista de ESPN, Ernesto Jérez.

Añadió que Warriors es un equipo diferente, cuando tiene una ventaja de 40 puntos no se siente muy arriba, pero si pierden por 25-30 punto tampoco se sienten inferiores.

“Es un equipo hermético, nada les molesta, nada les agrada más que variar el juego dependiendo de la situación. Hay que jugarles 48 minutos basados en defensa, anotaciones, rotaciones; Steve Kerr ha logrado un excelente trabajo a la hora de hacer el ajuste por la lesión de Kevin Durant. Entonces, es cuando entiendo que Steve Kerr se ha graduado a lo largo de un proceso: primero como jugador, después gerente general y finalmente como coach”.