A México puede llegar cualquiera, aunque sea sólo de paso. Si bien no es una buena costumbre, en nuestra Liga es complicado memorizar los nombres de muchos extranjeros porque, en su mayoría, tras pasar un semestre inadvertidos, abandonan el país con un fracaso en sus espaldas.

De acuerdo con una revisión hecha por El Economista, del 2007 a la fecha, sólo 23% de los futbolistas que llegan como refuerzos del extranjero por primera vez a México ha funcionado. Apenas 43 de 182 foráneos han dado el ancho en la Liga azteca, destacando de alguna u otra forma y echando raíces en el país o bien, saltando a Europa tras brillar aquí.

Atlas, Estudiantes y Gallos, los que más han errado al contratar

Rojinegros del Atlas encabeza esta nada envidiable lista al registrar 18 contrataciones del extranjero sin lograr que ninguno de ellos se afiance en el club. Darío Botinelli, Carlos Costly y Gonzalo Vargas destacan entre todos los elementos que pasaron sin pena ni gloria por Colomos.

Estudiantes ocupa el segundo sitio con 12 incorporaciones fallidas. Marcelo Sosa y Gustavo Cabral son dos claros ejemplos. En contraparte, Mauro Cejas, que ya fue vendido a Pachuca, levantó la mano con su calidad y futbol.

Gallos Blancos cierra el top three con 11 contrataciones que no les funcionaron, destacan sólo tres en ese periodo: Carlos Bueno, Carlos Bossio y Efraín Cortés.

Lucas Castromán y Marcelo Carrusca, los casos más sonados

Lucas Castromán llegó con gran expectación a México para jugar con América en el 2007. Águilas desembolsó 4 millones de dólares, apenas un año después el jugador rescindió su contrato, perdiendo más de 2 millones de dólares, y regresó a su país con Boca Juniors.

En el 2008 la frustración llegó a Cruz Azul, equipo que trajo a Marcelo Carrusca, volante proveniente del Galatasaray turco. Al final, la ilusión se convirtió en amargura pues el argentino se fracturó dos ocasiones la clavícula y se fue inadvertido del país.

Lucas Lobos e Iván Alonso llegaron para quedarse

El argentino Lucas Lobos, mejor jugador de la Liga en los últimos dos torneos, llegó a Tigres en el 2008 y demostró de inmediato su talento y profesionalismo. El pampero llevó al conjunto norteño a su último título y se ganó el respeto de todos sus compañeros y afición.

La tarea no es fácil, porque el futbol mexicano exige un alto nivel, y pone frente a nosotros grandes adversarios en la cancha, pero tenemos la fortuna de contar con el respaldo de una gran institución , destacó Lobos hace unos días.

Por su parte Iván Alonso, quien en su primera campaña se consagró campeón de goleo con 11 tantos, aseguró que la clave de su éxito fue que desde que llegó se planteó que todo está en la mente , refiriéndose al tema de la altura, que es el pretexto favorito de muchos foráneos.

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