José Urquidy, pitcher de los Astros de Houston, es el único representante mexicano en esta Serie Mundial, su segunda en tres años, sin embargo, antes que él, otros siete mexicanos iniciaron la temporada recibiendo sueldos por encima del suyo. El oriundo de Sinaloa acumula dos años y 49 días de servicio, por lo que requiere de alrededor de 100 días más de servicio o una temporada completa antes de ser elegible para el arbitraje salarial; una oportunidad para aumentar su número de entradas y su rendimiento y poder negociar una mejora salarial en 2023.

De acuerdo a datos de Sportac, el mazatleco tuvo unas ganancias de 604,000 dólares este 2021, apenas por encima del salario mínimo en las Grandes Ligas establecido en 570,500 dólares. Si bien una buena actuación en postemporada y Serie Mundial puede contribuir a que el mexicano se revalorice, para los equipos resulta más importante el desempeño en la temporada regular, lo que aporta entre el 80 y 90% del valor de un jugador, según explicó Tadeo Varela, economista y analista de datos en Mariachis de Guadalajara de la LMB.

“Lo que pase en 10, 11 o 12 juegos (de postemporada) no es justificativo desde el punto de vista estadístico para proyectar ese rendimiento en el futuro. Lo más importante para Urquidy es que este año por primera vez ya se consolidó en la rotación de los Astros, es la primera vez que tiene 20 aperturas en Grandes Ligas en una temporada, ya eso le va a asegurar el 80-90% de lo que él pueda empezar a negociar en la siguiente temporada, si él tiene buenas aperturas en la Serie Mundial es excelente, eso va a ser la cereza del pastel pero no es el plato fuerte”, dijo el especialista.

Por lo general, cuando un pelotero llega a las Grandes Ligas, tiene que cumplir con un periodo de tres años de servicio activo (que no se mide por temporadas, sino por días de servicio dentro de una temporada de 172 juegos), durante este tiempo los beisbolistas ganan el salario mínimo. Posterior a ello, es un derecho del jugador ejercer un arbitraje salarial en el que regularmente se busca una mejora de sueldo de alrededor del 50%, esto de acuerdo a la comparativa con otros jugadores de su categoría. Después de esos seis años es que el jugador tiene derecho de declararse agente libre y es cuando se firman los contratos multimillonarios.

Urquidy debutó en las Grandes Ligas en 2019, año en que los Astros también llegaron a la Serie Mundial, en esa ocasión perdieron contra los Nationals de Washington, pero el mazatleco pudo acumular experiencia, tuvo 9 apariciones en postemporada, dos derrotas y una victoria. Para el 2020, la temporada reducida hizo que el mexicano no acumulara tantas apariciones como hubiera deseado.

Este año, el beisbolista de 26 años no tuvo un protagonismo tan prolífico al entrar a la lista de lesionados dos veces en temporada regular por molestias en el hombro derecho, aunque nunca salió del roster activo, pese a ello, Urquidy ganó ocho juegos, perdió tres y tuvo una efectividad de 3.62.

“Urquidy pasó mucho de esta temporada lesionado, acumuló 107 innings y el año pasado cuando podía haber sido una temporada en la que acumulara 150 o 170 innings, estuvo recortada por el covid, entonces todavía no ha tenido su gran año como lo tuvo Julio Urías este 2021, justo antes de su cita al arbitraje. Urquidy no ha tenido eso e independientemente de lo que haga en la Serie Mundial, sus demandas no pueden ser demasiado altas”, dijo el especialista estadístico Octavio Hernández.

Sin embargo, José Felix Luzon Melo, agente certificado por la MLB, explicó que el mexicano tiene a su favor el haber firmado un acuerdo por encima del básico, sobre todo en un cierre de año complicado, en el cual amenaza el primer paro laboral en las Mayores en 26 años, ante la falta de un contrato colectivo entre Grandes Ligas y la Asociación de Jugadores de MLB (MLBPA por sus siglas en inglés) que supla al que vencerá el primero de diciembre; pues en caso de que le ofrezcan el mínimo, no podrá ganar menos del 80% de lo que ganó la temporada previa.

“Cuando tienes destacadas actuaciones, y posiblemente las tendrá en esta Serie Mundial, Urquidy quizá pueda ir a buscar un poco más de esos 600,000 para alejarse un poco más del salario mínimo que la próxima temporada estará por los 580,000 dólares”, señaló Luzon.

El próximo año será clave en su curriculum para ir preparado al arbitraje en el cual se revisa prioritariamente sus temporadas más recientes.

“Cuando son buenos años el jugador tiene mayor ventaja y cuando no, la ventaja la tiene el equipo, pero es un jugador que está dentro del rango de los relevistas largos, debe tener una cantidad de condiciones relevantes con el tema del riesgo que le reduce al equipo cuando lo sacan a lanzar, son indicadores que se calculan día a día y eso para mí es lo más importante. Además establecerse con un rol bien sea de relevista al final del juego, que le preparan el camino al cerrador que le pueden ser más atractivo que un relevista intermedio, combina eso con juegos ganados y por su puesto efectividad la más baja posible, es ahí donde se busca darle valor a un jugador”, dijo Luzon.

Esta temporada regular, Urquidy tuvo una efectividad de 3.62, 8 victorias y 3 derrotas, los expertos en sabermetría indican que la única estadística que no le favorece es el número de entradas que tuvo, un total de 10.

“Él todavía tiene 26 años, probablemente las mejores temporadas de Urquidy, igual que Urías, van a venir en 2 o 3 años y en ese momento sí vamos a ver su verdadero potencial, justo antes de que llegue a la agencia libre (en 2026)”, dijo Varela.

fernanda.vazquez@eleconomista.mx

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