McLaren y la compañía brasileña Petrobras finalizaron de mutuo acuerdo su relación, que estaba pactada del 2018 al 2023.

El equipo de Fórmula 1 y la petrolera estatal (64% pertenece al gobierno federal) tenían un convenio de cinco años y 212 millones de dólares, que al presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, le parecieron un exceso, por lo que buscó la cancelación del contrato.

Sin embargo, ambas partes quedan dispuestas a continuar una relación, ya que hasta ahora ha sido productiva en innovación tecnológica en combustibles y lubricantes. Roberto Castello Branco, jefe ejecutivo de Petrobras, manifestó que “hemos visto en McLaren un compromiso para la innovación y también la posibilidad de una futura relación”.

Desde el lado de McLaren Racing, Zak Brown, el director ejecutivo, apuntó que “tenemos un gran respeto por sus capacidades técnicas y científicas, y no hay duda de que los técnicos de la compañía han hecho un progreso sustancial en el tiempo en que hemos trabajado juntos”.

Si los montos económicos del contrato se depositaban a partes iguales, la escudería británica recibía por año 42.4 millones de dólares, y dejaría de percibir una aportación de 127.2 millones. McLaren se habría favorecido sólo por dos años, dado que el acuerdo se firmó en febrero del 2018. Esos 42 millones representarían 24% del límite del presupuesto de 175 millones de dólares que la F1 quiere poner a los equipos a partir del 2021, con el fin de buscar mayor competitividad en las carreras y que el éxito no dependa de la cantidad de dinero disponible para gastar.

Caroline Reid, de Formula Money Sponsorship Database, dijo a Sports Business que McLaren debería ser capaz de absorber la pérdida económica sin mayor problema, porque “McLaren ha sido uno de los mejores equipos en asegurar nuevos sponsors recientemente, y con su mejora en el desempeño está en una buena posición para asegurar un remplazo”, a pesar de que “el mercado de patrocinios en la F1 está complicado en este momento”.

El equipo de Fórmula 1 pudo prever este desenlace desde mayo, cuando el ministro brasileño de Ciudadanía, Osmar Terra, dijo a la revista Veja: “Esto no tiene el más mínimo sentido. Es un absurdo. Toda esta cantidad (de dinero) para tener el nombre pequeño en el casco”, aunque el acuerdo consideraba la exposición de marca en el monoplaza, en las instalaciones de la escudería y en el uniforme de pilotos y equipo.

En marzo de este año, Coca-Cola y McLaren anunciaron una sociedad que implicaba la presencia de la refresquera en los autos para los grandes premios de México, Brasil y Abu Dhabi, lo que significaba la primera vez que la marca se exhibía en un monoplaza de la F1.

Las socios comerciales al inicio de temporada para la escudería, además de Petrobras y Coca-Cola, eran Dell, Logitech, British American Tobacco, Vive, Estrella Galicia, Hilton, FxPro, CNBC, SAP, KAUST, Huski Chocolate y Richard Mille.