El cubano Mijain López conquistó este lunes su segundo oro olímpico de la categoría de menos de 120 kg de la lucha grecorromana al vencer al estonio Heiki Nabi en la final de los Juegos de Londres-2012.

El turco Riza Kayaalp y el sueco Johan Euren lograron colgarse el bronce.

El tetracampeón mundial cubano, de 29 años, demostró una vez más que no tiene rival en la categoría y revalidó el triunfo conseguido hace cuatro años en los Juegos de Pekín.

El gladiador de la provincia de Pinar del Río (oeste) tuvo que emplear su descomunal potencia física en una complicada final, que empezó con los árbitros advirtiendo a ambos luchadores de no doblarse los dedos.

Más fuerte y dinámico que su adversario, López se llevó la primera parte por 2-0 y la segunda por 1-0.

En Cuba se daba por descontado que su gran estrella le daría esta medalla de oro, con la que registra un balance de tres doradas, dos platas y un bronce en lo que va de Juegos de Londres-2012.

El gran obstáculo hacia el oro ya lo había superado López en las semifinales.

En esa ronda fue capaz de vencer al campeón del mundo turco Riza Kayaalp (3-0) en un durísimo combate con aires de revancha.

Kayaalp había derrotado a López en la final del último campeonato del mundo de Estambul-2011, uno de los escasos tropiezos que ha tenido el gran dominador de esta división en los últimos años.

El cubano tampoco había tenido piedad del georgiano Guram Pherselidze (3-0) en cuartos ni del egipcio Abdelrahman Eltrabily (3-0) en octavos.

El gran pinchazo en la categoría provino del ruso Khasan Baroev, que fue rival de López en la final de Pekín, medallista de oro en Atenas-2004 y doble campeón del mundo.

Con todo su historial a cuestas, Baroev no pasó de la primera ronda al caer ante el armenio Yuri Patrikeev (3-1).