El torero capitalino Ignacio Garibay sufrió una cornada en el muslo derecho, durante su reaparición en la Monumental Plaza de Las Ventas de Madrid, en lo que fue la corrida 13, de la Feria de San Isidro.

Garibay alternó con los españoles Serafín Marín y Sergio Aguilar, con quienes lidió astados de las ganaderías de Partido de Resina, de Nazario Ibañez y de Los Chospes, todos de buena presencia, aunque de juego bastante irregular y disparejo.

Ignacio no tuvo suerte en su primer turno, a pesar de mostrar mucho valor, entrega y cualidades importantes con la capa y muleta, luego que el astado prefirió no colaborar. Despachó con problemas y se fue con silencio, tras un aviso.

En su segundo turno, con "Morito" de 672 kilogranos, el mexicano volvió a tratar de agradar a la tribuna de Las Ventas, con otro inicio de faena variado, templado y lucido, pero las cualidades del toro eran nulas para ese propósito.

A pesar de eso, el mexicano Garibay se enfrentó con valor al descastado rival, el cual le propinó tremenda cornada en la cara lateral del muslo derecho que lo hizo volar y una vez en la arena, el burel hizo por él, sin lograrlo por fortuna.

Garibay se puso de pie y a pesar del dolor y de la herida, terminó su labor en el ruedo, para despachar a su enemigo y después por propio pie, enmedio de ovaciones, se dirigió a la enfermería donde fue estabilizado antes de ser operado.

Por su parte, Serafín Marín logró dar una vuelta al ruedo en su primera labor, con fuerte petición de oreja no concedida y terminó la tarde con silencio y un aviso.

Sergio Aguilar no pudo con los descastados toros y a pesar de mostrar valor y empeño, se retiró con leves palmas y silencio tras un aviso.

EISS