En el Clausura 2016 que arranca mañana, ninguno de los cuatro clubes llamados grandes del futbol mexicano contará con algún futbolista mediático de la talla de André Pierre Gignac, Rafael Márquez o Maxi Moralez o con un estratega en su banquillo como Miguel Herrera, que resulta atractivo para distintas marcas y que ha sido incluso figura de algunos comerciales de televisión y campañas publicitarias.

América, tan cuestionado por designar a Ignacio Ambríz como su entrenador, y quien fue señalado como de bajo perfil , no tiene en su plantilla a ningún futbolista mediático o que pueda ser explotado comercialmente.

Oribe Peralta, que ha venido a menos en su juego, es quien más se acerca a ese perfil. El Hermoso es patrocinado por Puma, marca que le proporciona sus botines.

A pesar de su lazo con la empresa de ropa deportiva, el Cepillo está lejos de ser un indiscutible para ser tomado en cuenta en campañas de publicidad.

Peralta tampoco ha vuelto a ser imagen en los comerciales de Pepsi, marca refresquera que en el 2014 lo nombró embajador de la empresa junto a otras estrellas del futbol.

Cruz Azul, que renovó su plantel, tampoco tiene en su vestidor a un jugador de dicho impacto.

Si bien Chaco Giménez, que ya trabajó para Boing, Jesús Corona y Joffre Guerrón son jugadores de calidad, ninguno genera el mismo impacto que sí pueden presumir Gignac, Márquez y el Piojo Herrera.

En Pumas, que el último semestre fue muy competitivo al grado de quedarse a un paso del campeonato, sucede lo mismo con un equipo lleno de jugadores comprometidos y con calidad, aunque en su gran mayoría de bajo perfil que no es tomado en cuenta por las marcas internacionales.

Al menos en el primer semestre del 2016, los cuatro grandes tendrán que intentar ser protagonistas con la ausencia de algún elemento mediático.