LeBron James se recuesta en la cama terapéutica del vestidor de los Cavaliers en el TD Garden mientras una máquina de masajes pasa por los músculos de sus piernas. Inevitablemente, el líder y estrella del equipo cierra los ojos y aprieta la quijada con un grito que quiere disimular el dolor que siente. Grita ¡yupiii! mientras algunos de sus compañeros lo observan sentados en el casillero que lleva sus nombres.

Esa noche en Boston, ni James de 32 años ni el resto del equipo tuvieron descanso, pues venían de un partido contra el Orlando Magic en Cleveland. No quedaban más minutos para relajarse, era momento de entrar a la cancha para definir un partido importante: el liderato de la Conferencia Este contra los Celtics. El equipo pone gran parte de su confianza para ganar en LeBron James, quien por sí solo en la postemporada ha marcado en promedio 33.2 puntos por partido y jugado 43.2 minutos.

Para definir a un buen equipo se debe ver lo que se necesita en la organización, por ejemplo, si tienes un buen líder y jugador como LeBron James, todo funciona , respondió a El Economista, DeAndre Liggins, guardia de los Cavaliers.

Para rendir, también hay que invertir. James gasta casi 1.5 millones de dólares al año en su cuerpo y ha replicado todos los aparatos que el equipo tiene en el gimnasio en su casa. Tiene dos entrenadores y donde quiera que vaya, cuenta con uno. Entre otros servicios, tiene cocineros, nutriólogos, masajistas y atiende a toda una ciencia de cómo dormir , señala Bill Simmons, periodista estadounidense que, cuenta, obtuvo estos datos en una conversación con Maverick Carter, socio de negocios del basquetbolista.

Parecer inagotable como atleta puede ser admirable, pero esta exigencia es reprobada por la ciencia deportiva. Mike Young, propietario de Athletic Lab, compañía dedicada al entrenamiento físico de atletas, argumenta que jugar 40 minutos varias veces a la semana y viajar cruzando el país pone a los jugadores de la NBA bajo condiciones de estrés.

En especial LeBron, jugando durante 46 minutos con tanta velocidad, no es sano. Es increíble soportar esa carga mental y física y todavía jugar a un gran nivel. En deportes como el ciclismo no existe ese impacto como en el basquetbol .

La NBA calendariza su programa de juegos con poco margen de descanso, y por ello, se incrementa el riesgo de lesiones. Más durante una ronda de playoffs en la que los jugadores estrellas están obligados a jugar más minutos.