El poder económico del futbol mexicano se refleja en los 160 millones de dólares invertidos en fichajes de jugadores sudamericanos en los últimos cuatro años.

Esa cantidad representa un alivio para las finanzas de los equipos del cono sur y en varios casos una oportunidad para el jugador de elevar su estatus y valor en el futbol mexicano.

Nicolás Castillo es el mejor ejemplo, quien en los últimos dos años y medio incrementó en 4 millones de dólares su valor, gracias a que llegó a Pumas seis meses después de participar en la Copa América Centenario con Chile. En ese momento, era considerado un atacante emergente y su participación se vio reducida a 12 minutos en la final ante Argentina, pero fue uno de los jugadores que acertó su disparo desde el punto penal para darle el bicampeonato del continente a La Roja.

La Copa América significa una vitrina para una élite de jugadores sudamericanos, los seleccionados nacionales.

A los clubes del futbol mexicano llegaron al menos 15 futbolistas durante los dos periodos de transferencias de jugadores inmediatos a que se disputaron la Copa América del 2015 y la Copa América Centenario del 2016. De ese número de jugadores, ocho aumentaron su valor por sus actuaciones en la Liga MX por un total de 15.9 millones de dólares.

Equipos como Pumas, en el caso de Castillo, pero también América con Bruno Valdez y Renato Ibarra, y Monterrey con Celso Ortiz, potencializaron el valor de los futbolistas sudamericanos.

Castillo llegó a México con una cotización de 2.8 millones de dólares y después de seis meses de inactividad con Brujas de Bélgica que lo obligaron a jugar en préstamo con Universidad de Chile. Después de un pago por 3.8 millones de dólares, el delantero chileno se convirtió en un referente del club Universidad.

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Nicolás nuevamente tomó como trampolín de valor a la Liga MX, en este caso con América, para instalarse actualmente en una cotización de 6.8 millones de dólares. El delantero se encuentra en el plantel de Chile que participa en la Copa América Brasil 2019.

Argentina es el principal mercado de jugadores para México, casi con la mitad de la inversión de los equipos mexicanos (47% del total). Los jugadores provenientes de ligas como Colombia y Chile han retomado importancia, debido a los buenos resultados de jugadores como Nicolás Castillo, Luis Quiñones, Dorlan Pabón, entre otros, todos son seleccionados nacionales.

Sin embargo, en algunos casos el efecto de llegar a la Liga MX resulta contraproducente para los jugadores, que no pueden encontrar continuidad y consistencia en sus actuaciones, por lo que su rendimiento repercute directamente en su valor.

Jorge Benítez llegó a Cruz Azul después del fracaso de la selección de Paraguay en el Copa América Centenario, donde el equipo quedó eliminado en fase de grupos. A pesar de eso, el delantero participó en los tres encuentros, en 145 minutos, pero sin anotar goles.

El equipo mexicano pagó 4.5 millones de dólares por su traspaso desde Olympiacos de Grecia, cuando el jugador tenía una cotización de 3.4 millones de dólares. Cruz Azul lo dio en préstamo a Monterrey, movimiento que le costó una devaluación de 10 por ciento.

Después de casi 100 partidos y apenas 26 goles en el futbol mexicano, La Máquina prefirió darlo en préstamo y absorber un porcentaje de su salario. Su cotización actual corresponde a 2.2 millones de dólares, la mitad del valor de su fichaje hace tres años.

Los futbolistas mejor cotizados de la Liga MX participan en la Copa América de Brasil 2019. Ellos eligieron el camino de llegar a sus selecciones nacionales a través de su revalorización desde México. Guido Rodríguez, que aumentó su valor en 5.5 millones de dólares, o Mateus Uribe, que incrementó en 4 millones su cotización, aprovechan su estatus de estrellas en México.

Mientras, los clubes mexicanos enfocan sus sistemas de detección de talento en los posibles refuerzos para el próximo torneo.

CUARTOS DE FINAL

HOY

Brasil vs Paraguay

7:30 pm

VIERNES

Venezuela vs Argentina

2:00 pm

Colombia vs Chile

6:00 pm