Una racha de 80% de efectividad durante los últimos 12 partidos del torneo Clausura 2012 llevaron a Lobos Buap a obtener un lugar en la Liga MX. En ese momento, tenía una de las seis plantillas con menos valor de la Liga de Ascenso y nada más obtuvieron el ascenso a Primera División; la falta de una estructura deportiva, financiera y administrativa desencadenó la falta de liquidez e inversión para consolidar el proyecto en el máximo circuito.

“Fue muy difícil, nosotros lo manejamos de una forma austera, hasta donde pudimos (...) después de llegar a un acuerdo desventajoso para el equipo y cuando se acabó el dinero de la televisión, empezaron los problemas, porque la universidad no puede aportar recursos”, recuerda José Hanan, miembro del patronato de Lobos Buap que administró el equipo durante el primer año en Liga MX, sobre las dificultades para estabilizar el proyecto.

La llegada de Bravos de Juárez FC a la Primera División, vía la compra de la franquicia de Lobos Buap, desvela los problemas administrativos y económicos que enfrentan los equipos que logran ascender bajo un proyecto administrativo endeble.

“Aprobamos y vemos con buenos ojos que se cuiden los grupos inversores y que no hagan daño a la familia del futbol. Como somos la quinta ciudad más grande, hay muchísimo interés de patrocinadores de sumarse al proyecto, porque saben la importancia que tiene Juárez, ven la seriedad del grupo inversionista”, señala Rodrigo Cuarón, vicepresidente administrativo de Bravos de Juárez.

El equipo fronterizo lleva dos años consolidando su proyecto financiero y deportivo. Fue de los primeros clubes en obtener la certificación que impuso la Liga MX para las franquicias de ascenso, desarrollaron Fuerzas Básicas y aprovecharon el potencial económico de una de las zonas más pujantes del país.

Las cifras de estudios de mercado de la asociación civil Desarrollo Económico de Ciudad Juárez arrojaron que es la única ciudad entre las cinco mayores zonas metropolitanas del país que no tiene un club de Primera División. Existen 40 parques industriales y en el 2014 las exportaciones de la ciudad sumaron 38,000 millones de dólares.

“La Liga MX ve con buenos ojos la ciudad, la quinta más poblada del país, lo que representa y hablando del grupo inversionista es de los únicos grupos del país que tiene inversión extranjera; dentro de las seis familias propietarias del club, dos familias son de Estados Unidos”, refiere Rodrigo Cuarón.

A diferencia de la llegada de Lobos Buap a la Liga MX, que tuvo que atravesar por una negociación de renovación de derechos de televisión complicada, aunado a que compartía ciudad con Puebla y que tuvieron poco tiempo para transformar la administración y obtener patrocinios por el estrecho tiempo desde el título de ascenso hasta el debut en Liga MX, durante los cuatro torneos en Primera División registró el peor promedio de asistencia de la categoría, con 10,395 aficionados por partido.

“El tema fue económico, ni siquiera se le puede echar la culpa a los aficionados, el problema fue que el equipo quedó atado de manos para poder negociar, nos cerraron puertas para conseguir patrocinios, costó mucho trabajo. Entrar a Liga MX es muy complicado, además de que en la junta de dueños, el rector votó en contra de la venta de los derechos de transmisión de la selección, fue el último clavo del ataúd”, dice José Hanan, que salió del patronato que administraba a Lobos cuando se concretó el descenso en el 2018.

Juárez FC representa para la Liga MX una franquicia de expansión sobre la influencia del torneo en una región que desde hace nueve años no era sede de un club de Primera División. Además, la condición de ciudad fronteriza le permite desarrollar un modelo binacional como en Tijuana, que incrementa las opciones de negocio y consolidación de la franquicia.

“Prácticamente 25% de nuestros aficionados viene de El Paso, Texas, no se diga en partidos de alta demanda, como cuando tuvimos la final de la Copa MX contra América, recibimos gente de Phoenix, Arizona; Alburquerque y Las Cruces, Nuevo México, pero sobre todo de El Paso”, expresa el vicepresidente de Juárez FC.

El club ya desarrolla estrategias para los aficionados norteamericanos, como la implementación de un transporte, que se llama Border Bravo Bus, que traslada a los aficionados del puente internacional al estadio. “Sabemos que el interés del equipo es formado para la afición regional, no sólo pensamos en Ciudad Juárez, sabemos que tendremos un impacto muy fuerte, porque siempre hemos vendido abonos en Estados Unidos”, añade Rodrigo Cuarón.

La gesta de Lobos Buap, y su racha de triunfos que los llevó a la Liga MX, al mismo tiempo fue su condena al reducir el tiempo para crear un proyecto económico sólido. Todo lo contrario al método de Juárez FC que, a través de la inversión y el aprovechamiento de las condiciones económicas, adquirió su lugar en Primera División y está listo para la competencia.