La Fórmula E es una categoría que recientemente avaló la Federación Internacional del Automovilismo (FIA), en la cual se compite con monoplazas, un territorio donde la Fórmula Uno ha dominado a nivel mundial desde los años 50, siendo el campeonato más antiguo en este tipo de autos.

Las categorías que han intentado competir con él no la han pasado del todo bien, algunas se quedan casi como justas locales y otras han desaparecido.

El Champ Car World Series se corrió de 1979 al 2007. Para 1996 se dio conocer la Indy Racing League, la cual en el 2008 se convertiría en IndyCar Series al agruparse con Champ Car. Posteriormente, con una temporada breve también tuvo presencia el A1 Grand Prix (2005-2009).

En el caso de la Champ Car, fue un serial cuya mayoría de fechas se compitió en territorio estadounidense; de 1980 a 1992 tuvieron presencia en México y Canadá, posteriormente se incluyeron naciones como Australia, Brasil, Japón, Inglaterra, Alemania, Bélgica y Países Bajos. Ellos tuvieron presencia por 28 años.

La IndyCar ha llegado a menos naciones y al menos en sus primeras siete temporadas sólo tuvieron como sede Estados Unidos; en el 2003 se incluyó a Japón, para el 2008 se unieron Canadá y Australia, y en el 2010 el serial llegó a Brasil. Pero en las dos últimas campañas se han limitado a visitar territorio canadiense.

En el caso de la Fórmula Uno y la Fórmula E, aunque sus calendarios y sedes son distintos, coinciden en siete naciones, y el único circuito en donde se corren ambas categorías es el Autódromo Hermanos Rodríguez, en México.

En por lo menos una década no se había generado una nueva competencia. La Fórmula E se corre desde septiembre del 2014 y ellos tienen un contrato con la FIA por 25 años.

Durante la presentación del Grand Marshall, Manolo Ortíz, director de operaciones de Fórmula E, indicó que el serial de autos eléctricos no busca competir con otras categorías, sino dar otras alternativas en el deporte motor.

Ellos conocen sobre los altos costos en el deporte. Y es por ello que la categoría de vehículos eléctricos buscaría intercalar las sedes entre los circuitos callejeros y los autódromos, pero necesita la autorización de la FIA.

A nosotros nos encantaría eso porque haría más viables las pruebas, pero hay una cierta controversia en el tema, porque la F1 no es partidaria de que nosotros ocupemos sus circuitos , expresó Manolo Ortíz.

Ellos buscan afianzarse en el deporte al mantener una relación más cercana con el público, en particular se interesan por fanáticos jóvenes y por tener la posibilidad de competir en los lugares significativos de las ciudades más importantes del orbe.

yesme.cortes@eleconomista.mx