Un grito le está costando miles de dólares a la Federación Mexicana de Futbol (FMF) y amenaza con quitarle a México la sede de la Copa del Mundo de 2026. Se vive el momento más crítico ante la FIFA, por lo que los directivos y el entrenador nacional han salido a clamarle al público: “Paremos ya el grito de puto”.

Con énfasis y rostro serio, Yon De Luisa, presidente de la FMF, lanzó ese mensaje a los aficionados este 18 de junio, tras la confirmación de nuevos castigos que la FIFA ha impuesto a la federación y a la selección mexicana.

Las sanciones son: una multa de 60,000 francos suizos (alrededor de 65,000 dólares o 1.34 millones de pesos al tipo de cambio del 18 de junio) y dos partidos oficiales a puerta cerrada.

De Luisa señaló que la FIFA no les ha aclarado en qué categoría son dichos partidos sin público, por lo que aún no es oficial que sean los eliminatorios contra Jamaica y Canadá en el inicio del Octagonal rumbo a Qatar 2022.

Estas nuevas sanciones significan que México ya está en la fase 2 del proceso punitivo de la FIFA con respecto al grito discriminatorio, pues el primer paso es solo la multa económica, el segundo son los partidos a puerta cerrada y el próximo será la deducción de puntos en un torneo oficial, aunque tampoco se ha aclarado si sería en eliminatorias mundialistas o en la Copa Oro.

“En nombre de la FMF, de los jugadores, de la Liga MX, de los clubes y de todas las selecciones:

Paremos. Paremos ya por favor el grito de puto. Nos está alejando de nuestra selección y aunque muchos piensan que es divertido, no lo es”, enfatizó De Luisa en conferencia de prensa en el Centro de Alto Rendimiento (CAR).

El seleccionador Gerardo Martino, también con rostro serio, agregó: “Invito a nuestra afición a hacer una reflexión para que entiendan de una vez por todas el significado y alcance de este tipo de actitudes. Son magníficos a la hora de alentar, pero les pedimos que se enfoquen exclusivamente en la selección. Tenemos una gran preocupación”.

Las sanciones recién lanzadas son producto de las investigaciones de FIFA durante el Preolímpico Sub 23 de Concacaf celebrado en México en marzo, que marcó el regreso de los aficionados a un estadio nacional (el Jalisco, en Guadalajara) después de un año con la pandemia.

Pero De Luisa informó que la FIFA también se encuentra investigando los gritos registrados en el duelo de la selección mayor ante Islandia, un amistoso celebrado el 29 de mayo en Arlington, Texas.

 

México: un historial manchado ante FIFA

El protocolo de castigos de la FIFA incluye cuatro pasos: las multas, el veto al público, la deducción de puntos y el último, que es la expulsión de un torneo oficial, que para México sería quedarse fuera del Mundial de Qatar 2022. En cuestión de clubes, el quinto paso es el descenso.

La FIFA empezó sus investigaciones contra el grito discriminatorio de la afición mexicana desde 2014, durante la Copa Mundial de Brasil. De acuerdo con un reporte de El País, hasta julio de 2017, la FMF registraba nueve sanciones y un impacto de 2.5 millones de pesos en multas.

Pese a ello y a dos campañas estratégicas lanzadas a finales de 2019 y en mayo de 2021, la FMF no ha logrado erradicar el grito ni en territorio mexicano ni estadounidense. Este historial de sanciones desde 2014 ya pone en riesgo a México como sede para el Mundial 2026, respondió Yon De Luisa a El Economista.

“Desde luego existe un gran riesgo. Si esto no termina y no termina ya, ¿cómo es posible que queramos ser sede de un Mundial si vamos a tener nuestros estadios vacíos? Esto se tiene que terminar y se debe terminar en este momento”.

El directivo resaltó que la FMF genera una campaña contra el grito por cada sede que visita en Estados Unidos, lo que resulta una ardua labor: “cada sede representa un nuevo reto y es un esfuerzo adicional, pero no podemos aflojar el camino”.

La última campaña lanzada en mayo incluyó una serie de spots en inglés con subtítulos en español con lemas como "Nuestra identidad es nuestro equipo nacional" o "Cantemos por el México de hoy" (Let’s chant for the Mexico of today).

También destacó que la Comisión Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) ha sido uno de los principales asesores de la FMF en el largo camino para conseguir la erradicación del grito, así como agencias externas de comunicación tanto mexicanas como de Estados Unidos.

Entre los resultados positivos, señala, están el que 200 empleados de la FMF ya han sido capacitados en temas discriminatorias por parte de Conapred y que las campañas, que incluyen spots con Guillermo Ochoa, Héctor Herrera y otros seleccionados, han tenido más de 225 millones de impactos en redes sociales. No obstante, el grito no se ha acabado.

Sobre si habrá algún cambio en las campañas para que surtan efecto, informó: “Seguiremos con la parte masiva, estas campañas de concientización general, pero donde tenemos oportunidad para mejorar es en el estadio. El efecto directo que sufrimos es de las gentes que entran a la tribuna, ahí vamos a profundizar en la implementación de nuestras campañas”.

México jugará su próximo partido el 30 de junio ante Panamá, un amistoso en Nashville (EU). Su próximo juego oficial será el 10 de julio en la Copa Oro y su debut como local en eliminatorias mundialistas será el 2 de septiembre ante Jamaica. Allí se verán las reacciones de la FMF y del público respecto a las nuevas sanciones.

“Esto no es divertido y nos está alejando de nuestra selección. Debemos terminar con esto ya”, concluyeron De Luisa y Martino.

fredi.figueroa@eleconomista.mx

rrg