El árbitro inglés Howard Webb, responsable de pitar la final del Mundial entre Holanda y España el domingo, aseguró que es "horrible" equivocarse en un partido y que no duerme del tirón "en varias noches", en una entrevista que publica el viernes la web de France Football.

"Espero que no haya controversia. Cuando me equivoco... es horrible. No duermo de seguido en varias noches. En mi cabeza siempre está la misma pregunta: ¿Por qué he visto las cosas así?", admitió el colegiado inglés, sobre sus problemas para mantener un sueño continuo.

"Pero a veces hay que tomar decisiones importantes. Si no estás preparado para hacerlo porque quieres evitar la polémica, entonces no estás haciendo bien tu trabajo", apuntó.

Webb, de 38 años y con experiencia en la Premier League inglesa desde 2003, ya dirigió a España en este Mundial, en su duelo de debut ante Suiza (derrota 1-0, la única de la 'Roja' en este torneo).

Sobre si había recibido consignas por parte de la FIFA antes del partido entre españoles y neerlandeses, el colegiado inglés dijo que no e incidió en que vigilará especialmente cualquier acción violenta.

"Lo más importante para nosotros es el juego violento, las entradas peligrosas. La Comisión Ejecutiva alabó por ejemplo la tarjeta roja a Frank Ribéry por su entrada sobre Lisandro López en las semifinales de la Liga de Campeones (Bayern Múnich-Lyon). Ese es el tipo de entradas que queremos combatir", apuntó.

Webb subrayó además que el cuerpo arbitral se había sometido a preparación especial por la altitud y admitió problemas de comunicación en los estadios sudafricanos por el ruido ensordecedor de las vuvuzelas de los hinchas.

"El estruendo es tan grande que no nos escuchamos. Pero cuando hacíamos nuestras sesiones de preparación, la FIFA ponía ruido de vuvuzelas en los altavoces para que nos acostumbráramos. Así que nos habíamos preparado para ello", apuntó.