Llamarle loco es más un cumplido que una ofensa. Hay quienes también lo llaman valiente. No es para menos. A sus 33 años, el mexicano Abraham Levy (Colima, 1980) vive una de las experiencias más arriesgadas y retadoras de su vida. Con sus manos y brazos como única herramienta, atravesará el Océano Atlántico en Cascarita, su embarcación.

¿Puede usted imaginarse en la soledad más extrema? Él sí. Y espera estar al menos 150 días solo, sin ninguna compañía más que el mar, Cascarita, una tonelada de comida y el sueño de convertirse en el primer mexicano en cruzar el Atlántico en solitario y remando.

La travesía iniciará en Puerto Palos y terminará en Cancún, en aproximadamente tres meses, quizá más, eso dependerá del clima, y de otros factores. La ruta empieza en Islas Canarias, navegaré todo el Atlático, entraré por Barbados y llegaré a México , aseguró Levy, en una pequeña conferencia cuando presentó su travesía.

Era un sueño de toda la vida algo que quería hacer desde niño, me gusta estar en el mar . Sin embargo, el reto no es fácil. Levy tendrá que ocupar fuerzas que van más allá de lo normal para remar 9,000 kilómetros, por lo que tendrá que invertir entre 10 y 12 horas diarias, remando tres y descansando una para poder remar entre 60 y 80 kilómetros al día.

Es por ello que mi alimentación debe ser de 7,000 calorías diarias. Mi alimentación consiste en comida deshidratada y entre 10 y 15 litros de agua, todo esto basado en una dieta planeada por la nutrióloga Celia Peniche , explica el mexicano.

¿Cómo comenzó el sueño?

Un día, un joven de 26 años se hartó de vender celulares puerta por puerta. No sólo porque era un trabajo que no le redituaba, sino también porque sus sueños estaban navegando en el mar. A mi abuelo le gustaban las historias de Magallanes y exploradores. Eso me hizo interesarme en eso y soñaba con travesías , explica Levy.

Tomó cinco años. Un lustro en el que siguió tocando puertas, pero no para vender aparatos telefónicos, sino para conseguir patrocinadores que le financiaran su sueño. Algunos me dijeron que no, pero no desistí . Hoy, el navegante solitario cuenta con el respaldo de empresas como Nexcare, Gatorade, Invex Banco, entre otras.

La soledad, su aliado

Hay quienes sienten que no saben estar solos. Abraham Levy sí. Para ejercitar mi mente y reforzar mi determinación y coraje me visualizo en medio de la mar completamente solo , asegura.

Ahí, en medio del océano, Cascarita, su embarcación, le proporcionará elementos para hacer menos pesados los momentos de ocio que, asegura, no son muchos. Llevo un lector de libros electrónicos y un aparato reproductor de música. Un colchón inflable, un kit de herramientas y una estufa pequeña .

Empieza a despedirse, Abraham Levy, de la tierra a la que volverá en no menos de tres meses, con las manos medio deshechas, con 15 o 20 kilos menos , pero con la satisfacción de ser el primer mexicano en cruzar el Atlántico.