“Cada hombre una vez en la vida decide si se lanza a triunfar arriesgándolo todo o se sienta a ver el camino de los triunfadores”, es una frase anónima, a la que Marcos Madrid recurre constantemente. Un día su padre la colocó en su cuarto en su natal Puebla y hoy esa frase se relaciona directamente con su vida.

“En realidad he dejado todo. Cuando me fui, me hice a un lado de mi familia, amigos, novia, toda mi vida personal, por el tenis de mesa”, comentó el tenismesista mexicano en entrevista para El Economista.

El atleta de 32 años es el mejor mexicano en su deporte y a nivel mundial ocupa el lugar número 76 del ranking. Actualmente vive en Francia para desarrollarse profesionalmente; lo que le cuesta alrededor de 20,000 euros anuales, inversión que no le permite contar con un entrenador.

“Esta situación es una desventaja para mi desarrollo, porque todos cuentan con uno. Generalmente los jugadores con su entrenador tienen un plan, pero a veces yo estoy solo y puede ser que esté cansado, o simplemente no me funciona lo que estoy entrenando y no sé por qué” .

El dinero que recibe por parte del CIDE y las ganancias que obtiene por desarrollarse como profesional en el tenis de mesa los utiliza para equipo, entrenamientos, torneos y vivir. Pagarle a un entrenador se sale del presupuesto. Marcos actualmente vive en Francia por ser uno de los mejores lugares para desarrollarse en su deporte. También, explica que Asia o Europa son buenos lugares para desarrollarse en el deporte, pero la CONADE se basa en torneos Centroamericanos, Panamericanos o regionales.

Por ello, obtuvo el apoyo del CIDE, porque la CONADE no puede patrocinarlo al desarrollarse en otra federación deportiva, aunque en torneos en los que sólo representa a México cuenta con los mismos beneficios que cualquier atleta perteneciente a la delegación.

De pertenecer a la CONADE, tendría alrededor de dos o tres torneos al año. En cambio, en Francia participa hasta en ocho competencias anuales contra los mejores en su deporte.

“La realidad es que no puedo estar en México. No hay Liga, entrenadores. No hay nivel para competir”.

Al no tener entrenador, se hace cargo de las distintas tareas extradeportivas que involucran tener una carrera profesional. Es su propio utilero, cocinero, contador, mánager, entre otras actividades. Eso en ocasiones le impide enfocarse 100% en su preparación.

“A veces llego a mi casa y no tengo ropa limpia o qué comer. Tengo que inscribirme a un torneo o ir con la federación encargada de los eventos, ver dónde me voy a hospedar, hacer tablas de excel para los comprobantes. Aspectos que me distraen y llegan a ser muy desgastantes”, sostuvo.

Sin embargo, Marcos aprendió a tomar los aspectos positivos como el tema de la alimentación. Encontró un especial interés por la gastronomía, la cual considera una opción a futuro. Antes, intentó estudiar una licenciatura en Francia, pero por motivos de tiempo la abandonó.

Marcos lleva ocho años jugando en la Liga Francesa y cuenta con un amplio palmarés de títulos: campeonato individual en Los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2018, dos semifinales en el Circuito Mundial Bélgica 2018, tercer lugar en Panamericanos 2017, participación en los Juegos Olímpicos de Río 2016, entre otros galardones.

En los Juegos Panamericanos de Lima 2019 participará en la categoría individual, dobles y dobles mixtos junto a Yadira Silva y Ricardo Villa. El mexicano busca regresar con medallas y la clasificación a los Juegos Olímpicos de Tokio.