Playa del Carmen, Qr. Hace algunos años, Ángel Cabrera tenía la inspiración extraviada; en el 2012 el ganador de dos majors (Us Open 2007 y Masters 2009) tocaba fondo y abandonaba el torneo The Players, luego de acumular nueve golpes y tres pelotas al agua en el hoyo 17.

Vinculaba a decisiones personales el hecho de autoexcluirse del torneo, pues justo ese año, El Pato, como es conocido en el mundo del golf, se había divorciado y físicamente había tenido una operación en los intestinos.

Parecía entonces una sombra de aquel exitoso hombre que se había enfundado la chaqueta verde en Augusta, y su confianza estaba casi perdida. La gente pensaba que podía ser el ocaso de uno de los mejores golfistas latinoamericanos de la historia.

Fueron momentos difíciles, pero sabía que tenía que levantarme , asegura el argentino, quien este fin de semana volvió a vivir un duro golpe tras quedar en el último sitio del OHL Classic at Mayakoba y no pasar el corte para jugar el fin de semana.

De los duros golpes hay que saber levantarse. ¿Cuál es la clave? Es sacrificio, es esfuerzo y trabajo, mucho trabajo, uno siempre tiene que trabajar, sacrificarse y ser honesto sobre todas las cosas , explica.

Hoy, sus años de experiencia en el golf a nivel mundial le han hecho mirar las cosas con otra filosofía, las derrotas también son parte del golf y hay que aprender de ellas, saber que hay semanas buenas y otras malas y que siempre uno tiene que seguir , reconoce.

Cabrera, quien es un estandarte de este deporte en el continente, reflexiona acerca del nivel que tiene hoy Latinoamérica en el golf. Es muy bueno, creo que ha crecido muchísimo en los últimos 10 años, somos muchos los latinos que estamos dando vueltas por el mundo, es muy bueno nuestro nivel, México en especial ha crecido mucho y esperemos que pronto haya más latinos que ganen majors para que siga teniendo este impulso nuestro golf .

Pese a ser uno de los más reconocidos del continente, al argentino no le gusta hacer alarde de sus logros, yo no me considero una figura, sólo trabajé para conseguirlo y me convencí de que así podía lograr lo que deseaba , explica.

El golfista asegura que otra de las claves es que buscó aprender de grandes figuras del golf como Tiger Woods o Jack Nicklaus, con quienes coincidió en el campo, aprendí mucho de ellos, más que de técnica de mentalidad, porque esa mentalidad suya es gigante.

No sé si su época ya pasó, pero como todo, el golf se va renovando, yo creo que son jugadores que todavía tienen chance, Mickelson y Tiger pueden ganar en cualquier momento, aunque no podemos negar que hoy ya hay una generación muy prometedora como Jordan Spieth, Jason Day, Rory McIlroy y eso hay que asumirlo. Son golfistas con mucho talento , concluyó.