Un equipo eliminado es algo común en las competencias deportivas, pero estar fuera de los playoffs a casi tres semanas de que inicien y que sea la eliminación más temprana en la historia de una franquicia, es la realidad que enfrentan Los Ángeles Lakers.

Por cuarto año seguido no llegaron a la postemporada y, matemáticamente, con una marca 20-50 se ubican como el peor equipo de la Conferencia Oeste. En el discurso después de una derrota, el entrenador Luke Walton -debutado con la quinteta angelina en la presente temporada- puede hacer declaraciones como no tenemos todavía ese jugador alfa o un All Star que nos calme cuando la adversidad golpea o en la derrota del pasado 7 de marzo (111-122) ante Dallas Mavericks, memorable por los 30, 000 puntos que Dirk Nowitzki alcanzó en su carrera y anotó frente a Lakers, dijo: Los equipos sienten que somos un equipo suave al que pueden enfrentar para marcar sus puntos ofensivos en contra. Depende de nosotros cambiar eso .

Por si no fuera poco, Lakers ya era cliente de Mavericks cuando el 22 de enero de este año Dallas lo hizo acreedor a la derrota 122-73, la más dispareja desde la fundación de la franquicia en 1947.

No salimos a jugar y es frustrante. Honestamente es penoso para nosotros como equipo y organización y para nuestros fans de Lakers, que son tan buenos con nosotros , expresó esa noche Walton.

¿Con este tipo de declaraciones cómo se vive el día a día en el ?entorno del equipo?

A los jugadores les gustaría que el entrenador dijera cosas diferentes y algunos quisieran ser ‘ese jugador estrella’ que falta en Lakers. Walton trata de motivar al equipo diciendo ese tipo de cosas. Durante la temporada hay veces que ha sido positivo sobre el equipo y en otras dice que no se hizo el suficiente esfuerzo y es crítico. He escuchado a los fans felices con Luke como entrenador. No creo que Lakers haga un cambio, los analistas de la NBA ven un buen futuro de Luke.

Lo anterior fue explicado a El Economista por Harrison Faigen, Editor en Jefe Asociado del blog de Los Ángeles Lakers, Silver Screen & Roll, de SB Nation, y que ha cubierto al equipo desde el 2012.

Walton, con 36 años de edad, es el entrenador más joven de la Liga, llegó a Lakers con la enorme tarea de levantar a un equipo que terminó la temporada pasada con el peor registro: 17-65, y además iniciar una nueva etapa con jugadores jóvenes y sin Kobe Bryant.

Ha pasado una temporada en la que Luke, quien fuera el asistente entrenador de Steve Kerr con los Warriors por dos campañas, no logró boleto para los playoffs. Pese a ello, Luke sigue siendo favorito para los fans y la franquicia que lo firmó por cinco años y 25 millones de dólares.

Hace un año Kobe Bryant se retiró del basquetbol, la última estrella de la franquicia por 20 años de Lakers, con quien ganó cinco títulos de la NBA. En los tres últimos años su constante ausencia de las canchas se debía a las lesiones y operaciones que enfrentó por causas como la rotura del manguito rotador derecho y del tendón de Aquiles del pie izquierdo, la fractura de la platea tibial externa de la rodilla izquierda. Una inestabilidad física que no permitía a Kobe regresar sin parar.

Es muy difícil enseñar a un grupo de jóvenes tan rápido, creo que la paciencia es la clave , dijo en enero de este año Kobe, en el aniversario de sus 81 puntos, en un partido en el que Lakers apenas pudo marcar 73 puntos como equipo.

El periodista de SB Nation explica que en el ambiente de Lakers se espera que en principio, los jóvenes del equipo mejoren y después, juntos, puedan remplazar la estrella que fue Kobe Bryant, uno de los jugadores Top 10 de todos los tiempos.

Un chico como Kobe es muy difícil de encontrar, Luke trata de construir un equipo, seguirá captando más jóvenes. Jugadores como Juluis Randle o Brandon Ingram podrían desarrollar algunas habilidades del juego de Kobe y en el draft este año tienen 55% de oportunidad de una tercera elección, para mantener su plantilla joven y con eso obtener a un jugador experimentado como Paul George o alguna estrella , dijo Harrison.

Pese a todo, los fans están ahí

Lakers aún se coloca como uno de los equipos más valiosos y populares de la NBA. Es el tercer equipo con más ventas de jerseys sin tener a un jugador del Top 10 y el precio de sus boletos se mantiene entre los más altos.

Con la salida de Kobe Bryant en la campaña 2015-16, el equipo tuvo una caída en la media del precio del boleto de 17 dólares, pero ha mantenido sus precios. Mientras que en equipos como Golden State el precio promedio en el paquete de la temporada aumentó 3,311 dólares.

Claro, Warriors llegó a la final la temporada pasada y en ésta contrató a Kevin Durant. Mientras en los Knicks, con la llegada de Derrick Rose y Joakim Noah, se pueden encontrar entradas de hasta 8,000 dólares.

El precio promedio del boleto en la NBA es de 89 dólares, es decir, incrementó respecto a la campaña anterior en 14.01%, cuando el precio promedio se cotizaba en 78 dólares. Para acudir a un partido de Lakers en el Staples Center los precios van de los 62 a los 482 dólares.

Los estadios aún lucen llenos, la gente es escandalosa cuando juegan bien, incluso cuando existía Kobe y no importaba cómo jugaba el equipo. El entusiasmo de los fans no se ha perdido , recuerda el periodista Harrison.

Hay dos jugadores jóvenes que son constantes en las menciones periodísticas: el guardia D’Angelo Russell de 21 años y Jordan Clarkson de 24 años, a quienes, a pesar de tener buenas estadísticas de juego, Luke Watson no da tanto tiempo en la cancha.

Russell promedia 15.3 puntos, 4.7 asistencias y 3.6 rebotes, pero sólo ha jugado 27.6 minutos por juego. Mientras que Jordan Clarkson, siendo el tercer jugador con el salario más alto del equipo, con un contrato de 1.25 millones de dólares, promedia 28.4 minutos y 14.6 puntos por juego.

Russell debería jugar mas de lo que lo ha hecho hasta ahora, y ha sido raro verlo en la banca remplazado por Clarkson, ellos no han jugado juntos lo suficiente. La defensa del equipo es mala, es una de las peores de la Liga y un problema constante en los dos últimos años , señala Harrison al aclarar que si bien no se espera ver pronto a un próximo Kobe Bryant, puede surgir en el trabajo de un equipo joven la solución para Lakers.

marisol.rojas@eleconomista.mx