Briseida Acosta, campeona panamericana de taekwondo, consiguió su boleto a Lima 2019 gracias a una patada en punto de oro frente a María del Rosario Espinoza, la figura histórica del taekwondo nacional.

Todo fue a contracorriente para Briseida, primero porque el selectivo para definir a los atletas se organizó con discrecionalidad, a puerta cerrada y en combates directos y únicos. Acosta enfrentó a María, triple medallista olímpica, que la superaba en experiencia y posición del ranking mundial de la especialidad, pero no era la primera ocasión que buscaba vencerla, años antes Briseida la derrotó en el selectivo para el campeonato mundial de Puebla 2013.

Una vez en Lima, Briseida ganó la medalla de oro en la categoría de +68 kilogramos en sus primeros Juegos Panamericanos.

En el ciclo olímpico pasado, es decir, rumbo a los Olímpicos de Río 2016, Acosta fue la quinta atleta que más dinero recibió por parte del Fondo para el Alto Rendimiento (Fodepar), en total 1.8 millones de pesos, y está dentro de los cinco deportistas que más dinero recibieron, lista en la que aparece también María del Rosario (2.9 millones de pesos), quien fue la representante de México en los JO 2016, donde consiguió la medalla de plata.

“En los últimos 20 años, clavados y taekwondo, se han mantenido como deportes prioridad para el gobierno federal, gobiernos estatales, en términos de los programas de desarrollo.

Son deportes en los que sí ha invertido una buena cantidad de dinero en campamentos, becas, entrenadores, en todo el grupo multidisciplinario”, indica Juan Manuel Rotter, director de Corporate Games y exfuncionario en el Deporte de Alto Rendimiento en la Conade.

Briseida consiguió la cuarta medalla dorada para México en taekwondo en Lima 2019 y coloca a la delegación mexicana como la segunda más ganadora de la disciplina.

Un recuento realizado por El Economista, de las últimas tres ediciones de los Juegos Panamericanos, muestra que clavados es la disciplina más exitosa de México a nivel continental, seguida de atletismo, canotaje, racquetball y taekwondo.

“La disyuntiva es saber qué es primero: el apoyo para que se puedan lograr medallas, o las medallas para que se pueda lograr el apoyo”, reflexiona Rotter sobre el éxito de las disciplinas prioritarias en competencias internacionales.

Para el exdirectivo de Alto Rendimiento de la Conade, además de clavados y taekwondo, tiro con arco y tiro deportivo son disciplinas que cuentan con estructuras sólidas y planes de desarrollo de atletas, desde nivel de Olimpiada Nacional, que son prioritarios, han recibido apoyos necesarios complementarios de la Secretaría de Defensa Nacional, la Secretaría de Marina, así como de la Iniciativa Privada y de patrocinadores en Juegos Olímpicos y campeonatos mundiales.

“Estos deportes traen una buena dinámica de hace mucho tiempo, de beneficios y seguimiento superior a otros deportes, con campamentos en el extranjero y eso ha beneficiado para que se mantenga el nivel y surjan atletas juveniles que han destacado a nivel de campeonatos juniors y para que en el cambio generacional no decaigan los buenos resultados”.

Para el ciclo olímpico pasado, taekwondo (22.5 millones de pesos), clavados (18.8) y atletismo (11.3) fueron las tres disciplinas que más dinero recibieron del Fodepar de la Conade. Eso significaba mejor preparación y becas para los deportistas de ésas disciplinas.

Sin embargo, aún hay un pendiente en la asignación de recursos para las federaciones, porque disciplinas que no forman parte del programa olímpico recibieron más dinero que aquellas federaciones que sí forman parte del programa.

En los Juegos Panamericanos, 20% de las medallas conseguidas por los atletas mexicanos en el 2007, el 2011 y el 2015 fueron de disciplinas no olímpicas. México es potencia continental en pelota vasca, racquetball y squash.

Rotter indica que las medallas de deportes no olímpicos ayudan a subir en el medallero general de los Panamericanos. Por ejemplo: en Guadalajara 2011, las 15 preseas de oro fueron repartidas entre el racquetball, pelota vasca, squash y karate, y sin ellas se hubiera descendido dos posiciones en la competencia.

“La mejor manera de evaluar es con la edición anterior y con la historia de los Juegos Panamericanos. México tiene una hegemonía ganada en las últimas ediciones en taekwondo y clavados, aunque ahora se ve un poco más difícil”.

Además, los Panamericanos son vitrina para evaluar el desarrollo de disciplinas que han acumulado resultados a nivel mundial.