Charlotte. Algo que ha caracterizado a Javier Hernández durante su corta carrera, ha sido la mesura y el respeto, misma actitud que toma de cara al partido contra Cuba, rival que en el papel es el más débil al que enfrente México, en la primera fase de la Copa Oro 2011.

"Estamos trabajando bastante bien, nos estamos divirtiendo pero sin perder esa línea de respeto, sin tomarlo a broma. No hay nada predecible, vamos a tomarlo con mucho respeto, vamos a enfrentarnos a la mejor Cuba, no vamos a menospreciar a nadie", señaló.

Manifestó que la obligación que tienen como profesionales, es la de "guardar el respeto debido a la Selección que tenemos enfrente, como en este caso Cuba, que no será un rival fácil".

Consideró que más allá de pensar en las deficiencias que pueda tener el equipo caribeño, que en su presentación fue goleado por Costa Rica 5-0, necesitan enfocarse en mejorar el futbol que mostraron, que en el primer tiempo ante El Salvador, dejó mucho que desear.

"Lo que tenemos en la cabeza es nuestro funcionamiento, pero tenemos que tomar en cuenta al rival, que los esperamos complicado", expresó.

Descartó que se busque la victoria sobre Cuba, para llegar más tranquilos a la última fecha y solventar el primer sitio del grupo con una igualada, ante el conjunto "tico", ya que para el jugador del Manchester United, el objetivo en cualquier encuentro es siempre ganar.

"La mentalidad de todo jugador, en cada torneo, no es nada más ver qué pasa, aspirar al empate, sino a hacer las cosas de la mejor manera", acotó.

Sobre el detalle que tuvo a su llegada a esta ciudad, en la que se acercó a regalarle un autógrafo a una joven en silla de ruedas, quien lloró de la emoción, señaló que sólo es una forma de retribuir un poco de todo el apoyo que recibe por parte de la afición.

"Honestamente no lo hago nada más para por quedar bien o que la gente me vea bien, creo que hay que apoyar a la gente que viene a vernos, hay que atenderlos, nosotros nos brindamos por ellos, que pagan un boleto y llenan los estadios, como lo hicieron en Dallas, te apoyan, te gritan, entonces hay que agradecerles de la mejor forma", dijo.

Finalmente, afirmó que este tipo de situaciones es algo que "la familia me ha inculcado y lo que más quiero en mi vida, es que nunca me voy a sentir ni más ni menos que nadie, por más logros o dinero que se puedan dar".