Cuando se abren las puertas del Melbourne Park, año tras año, la ciudad de Victoria y Australia misma saben que el Abierto de Tenis de Australia les traerá buenas cuentas. Y es que el Open es posiblemente el mayor evento deportivo anual en el hemisferio sur.

De acuerdo con datos del estado de Victoria, al año el turismo genera 150 millones de dólares gracias a sus miles de visitantes. Y el primer Grand Slam del año es un impulso importante para la economía australiana, aunque algunos consideran que los poco más de 40 millones de dólares que generó por ejemplo en el 2014, son pocos respecto de la inversión que ha hecho el gobierno para renovar el torneo.

Y es que justo en ese año, anunciaron que gastarían unos 822 millones de dólares en la última remodelación del Melbourne Park en el 2015 y el cual les aseguró el evento con la ATP hasta el 2036.

En ese último arreglo que se hizo al inmueble, se pusieron 1,500 asientos extra y el techo retráctil en el Margaret Court Arena. Aunque aún falta más. La segunda etapa consistirá en mejoras en el Rod Laver Arena y un camino peatonal que conecta Melbourne Park con la estación del tren.

Australia, la tierra donde el tenis es una tradición y el torneo es característico del circuito, en donde sus canchas se han forjado leyendas, es el país en el que se espera con ansia uno de los torneos más importantes del año.

No sólo los organizadores se han beneficiado de este Grand Slam. Según el gobierno local, durante las dos semanas que dura el torneo, se venden en total medio millón de noches de hotel en todo el estado de Victoria, gracias a los 700,000 entradas que se venden para el evento.

En tanto, también se han creado negocios alrededor del Australian Open como la empresa de cruceros P&O que a partir de este año abrió una ruta personalizada de Sydney a Melbourne en el cual se ofrecen paquetes que van desde los 500 hasta los casi 1,000 dólares por persona, por seis días y entradas a los partidos más importantes.

El crucero lleva a 1,800 pasajeros y desde ahora ya se venden los paquetes para el 2017, pues deben adquirirse, por lo menos, con seis meses de antelación.

Según la BBC, otros negocios, tales como la Escuela Internacional de Tenis de Melbourne (MITS), también se han beneficiado mucho del Abierto australiano, pues los niños son asistentes asiduos al evento y gracias a ello buscan jugar al tenis, haciendo que el negocio crezca.

No obstante, Larry Dwyer, profesor de Economía y Turismo en la Universidad de Nueva Gales del Sur, afirma que los beneficios no son del todo claros. Hay costos sociales, costos ambientales por la congestión del tráfico, de las calles, molestias para los residentes, el ruido , afirma Dwyer.

Año tras año, Australia sigue beneficiándose de dos semanas en las que los ojos del mundo están sobre Melbourne.