Moscú. Pasaron 120 minutos y Cristiano publicó en Instagram la foto del gol de cabeza que le marcó a Marruecos. Es la imagen de un esfuerzo individual, se puede ver a Pepe caer en una postura descompuesta por el choque que tuvo con el defensa. Mehdi Benatia no pudo sostener al capitán portugués y cae de rodillas, mientras Ronaldo conecta con la cabeza el balón para su cuarto gol en el Mundial Rusia 2018.

Él es dueño del balón en Portugal, cobra todos los tiros libres, los penales (cuando los hay) y al menos en el partido ante Marruecos, tres de los cinco tiros de esquina fueron a la zona donde estaba el delantero de Real Madrid. Uno de ellos lo convirtió en gol, y para festejar todos recurren a él en señal de gratitud, por la paciencia en un pase fallado, por su carácter de reconocer los esfuerzos de sus compañeros y, porque sin él, simplemente Portugal todavía no habría marcado gol en la Copa del Mundo, no estaría siquiera en el Mundial.

¿Cristiano perdona un mal pase?

“Claro, él siempre busca cómo hacer mejor al equipo y tenemos que ponernos al nivel de él y esperar que al final Portugal salga con la victoria”, dice Adrien Silva, mediocampista portugués que entró al minuto 89 para asegurar el triunfo ante Marruecos.

La imagen de ícono pop que ha construido Cristiano Ronaldo en los últimos años se debe en gran medida a los trofeos en las vitrinas, los autos lujosos, la selfie en yates, el torso desnudo. Su figura mediática, frívola incluso hasta el punto de expresar que “es el mejor jugador del mundo”, contrasta con la actitud que perciben sus compañeros en la selección.

Después del empate 3-3 ante España, entró al vestuario para felicitar a todos sus compañeros, había sido un partido en donde Cristiano anotó los tres goles, el último para empatar en el último minuto, ante una de las selecciones favoritas para ganar el Mundial.

“Nosotros le felicitamos por los tres goles y él trabajó para el equipo. Es un ejemplo diario para todos nosotros, no sólo por los goles, también por el liderazgo que ejerce”, dijo Adrien Silva, mediocampista de Leicester City de Inglaterra.

¿Cómo definen el liderazgo de Cristiano Ronaldo sus compañeros?

Han pasado más de cinco minutos y él no puede tocar el balón en el partido ante Marruecos. No hace dramas, no manotea ni reclama a sus compañeros; al contrario, sabe que para recuperar la pelota están Bernardo Silva, João Moutinho y João Mario, y en cuanto tengan oportunidad él será al primer jugador al que buscarán.

Ronaldo es el capitán, el goleador histórico de su selección con 85 goles y quien los trata con confianza, no les exige sin primero él mostrar el rigor con el que enfrenta el futbol.

No hay ningún jugador que no se escape de la zona mixta del partido ante Marruecos, que no tenga que responder alguna pregunta relacionada con Cristiano. Él es la génesis de todo lo que tiene que ver con calidad, goles, eficiencia.

De sus anotaciones con Portugal, 80% ha sido en partidos oficiales y quien tiene que sacrificarse, pelear por el balón para dárselo, son sus compañeros.

“Es un profesional todos los días, todo lo que busca es ayudar a su equipo, en todo momento”, indica Silva para derribar la imagen individualista del delantero.

Ayer, ante el sistema de presión y dinámica de Marruecos, Cristiano fue protagonista en una sola ocasión, cuando anotó el único gol del partido, con su remate de cabeza. Él realizó uno de los dos tiros a portería que registró su equipo y aunque en el desgaste para recuperar la posesión del balón, categoría que perdieron 47% frente a 53% de los marroquíes, Ronaldo era la estabilidad del equipo, nunca se apresuró a resolver una jugada, no reclamó o evidenció a sus compañeros.

La confianza es su mejor definición, sobre todo después de la final de la Eurocopa 2016 ante Francia, donde después de salir de cambio por lesión en los primeros minutos del partido, su selección logró imponerse en tiempos extras para darle a Portugal el primer título continental de su historia.

“Sabemos que Cristiano es un jugador que marca la diferencia, que puede llevar el equipo a la espalda y una vez más lo ha demostrado, me alegro por él”, dice Achraf Hakimi, defensor marroquí y compañero de Cristiano en Real Madrid.

Después de cuatro goles en dos partidos y dos trofeos a mejor jugador, la calificación de Portugal depende de Cristiano.

“Pienso en que tengo que jugar para poder clasificarnos”, dijo el delantero, que seguramente contará con el apoyo de su selección, porque ve en ellos a los aliados que le ayuden a llegar lo más lejos en Rusia 2018.

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