Medio año y conforme avanzan los meses parece que el regreso a la normalidad aumenta su ritmo. Sin dejar a un lado las medidas sanitarias y siguiendo el protocolo dictado por la autoridad federal, el equipo de Bosco’s Camp organizó una nueva ruta dentro del Circuito Nacional Off Road. 

Esta invitación no podía ser rechazada ya que, además de ser testigo una vez más del desempeño de los exponentes de la marca Jeep, ahora habría un invitado japonés en el que todos los participantes habíamos puesto la mirada para descubrir su comportamiento. 

Joya del Bajío 

La bitácora marcó como destino el estado de Guanajuato, particularmente en uno de los pueblos más atractivos y visitados de la república: San Miguel de Allende. Hasta ese punto nos dirigimos las 15 tripulaciones, la mayoría provenientes de la Ciudad de México, pero también algunas locales y de otros estados cercanos. 

El encanto de esta localidad es conocido por todos. Rodeada de haciendas y ranchos dedicados a diferentes actividades económicas, San Miguel de Allende está ubicada en medio de un terreno semidesértico en donde a medio día se disfruta de un sol intenso y una temperatura cercana a los 39º centígrados, y por las tardes de un agradable viento que refresca a sus habitantes. De esta forma y acompañados por su atmósfera que nos remite a la época del virreinato nos preparamos para un fin de semana único.

Hacia lo desconocido

El programa detalló un viaje de más de 60 kilómetros, dividido en tramos en carretera y la gran mayoría fuera del pavimento, en medio de veredas, montes y cruces de ríos. El punto de partida fue la Presa Ignacio Allende, ubicada a una altitud de 1,850 MSNM y a 11.5 kilómetros de San Miguel de Allende. Antes de adentrarnos al terreno salvaje, como es costumbre, bajamos la presión de los neumáticos y nos vimos obligados a echar mano de la modalidad 4L de la caja reductora porque la lluvia del día anterior dejó en muy mal estado al camino de terracería que deberíamos seguir. 

Ante la ausencia de señalamientos todos seguimos las instrucciones del vehículo líder conducido por el jefe de ruta, Juan Bosco, y cuya unidad contaba con sistema de posicionamiento global o GPS. El primer objetivo fue llegar a la entrada al Río Blanco que es la principal corriente pluvial del municipio de Dolores Hidalgo. Una vez marcada la ruta por el equipo de exploración, iniciamos la inmersión teniendo especial atención en las pozas profundas; sólo los equipos con unidades modificadas y equipadas con toma de aire elevada (snorkel) tuvimos la autorización del jefe de ruta para cruzar el río siguiendo una trayectoria en la que la profundidad máxima fue 1.50 metros

Circulamos por más de 12 kilómetros a lo largo del río Blanco en donde también tuvimos que superar pendientes ascendentes de más 45 grados de inclinación en roca lisa y zanjas profundas. 

 L200 a escena 

El invitado especial de este evento fue el pick up japonés, equipado con una mecánica turbo diesel que desarrolla 178 hp y 317 lb-pie de par asociada a una transmisión automática de 6 cambios. La evaluación de este modelo estuvo a cargo directamente del equipo Bosco´s Camp quienes lo llevaron al límite. 

Su equipo para afrontar condiciones extremas sorprendió gracias a la incorporación de una caja reductora con 4L asistida por el sistema Super Select II así como con  bloqueo de diferencial trasero al 100 por ciento. 

En la parte de seguridad tiene 7 bolsas de aire y control de descenso de pendiente que evita la pérdida de control por derrape. Entre sus capacidades están 1,060 kilogramos de carga y 2,300 kilos de arrastre. Principios Básicos de la conducción 4x4: 

1. Conocer a detalle nuestro vehículo 4x4. Así sabremos cuáles son sus prestaciones y capacidades una vez identificado su equipo como caja reductora, bloqueo de diferencial, placas protectoras, tipo de amortiguadores, resortes y suspensión, entre otros. 

2. Perfecto conocimiento de sus dimensiones, peso, ángulos de ataque, ventral y salida, capacidad de vadeo y altura con relación al piso, es vital para disponernos a completar un ejercicio de manejo. 

3. Revisión del equipo de seguridad y de auxilio antes de iniciar cada ruta puede ser la diferencia entre una jornada de diversión o una pesadilla en medio de la nada.

marcos.martinez@eleconomista.mx