La segunda semana de noviembre el Circuito Nacional Off Road organizó una de las rutas más especiales de todo el calendario a nivel nacional. Conocida como Ruta Sagrada, se realiza en el estado de San Luis Potosí y aprovecha los paisajes y ambientes más peculiares de nuestro país.

Entre cactáceas, caminos con exceso de arcilla y un clima desértico, la caravana vivió un fin de semana en las inmediaciones del pueblo fantasma de Real de Catorce.

Para ello el sábado 7 de noviembre los participantes se reunieron muy temprano en el hotel sede Las Palmas, en centro de Matehuala. Ahí los vehículos como Toyota Land Cruiser y Tacoma, Hummer H1 y  Jeep's de las series TJ, JK y JL, fueron objeto de una revisión técnica por parte del Staff de Bosco´s Camp y de cada una de las tripulaciones: revisión de equipo de seguridad, presión y estado de los neumático, revisión de la llanta de refacción, revisión de herramienta en general, revisión de niveles de aceite y anticongelante, entre otros.

Buscando fantasmas

A las 9 de la mañana el vehículo líder dirigido por Juan Bosco inició la ruta y con él cada uno de los 15 autos respetando su turno en la caravana. Con dirección hacia el altiplano central, la expedición llegó a la entrada del túnel Ogarrio, cuya extensión de 1.8 kilómetros da vida a uno de los pasos más estrechos de la región que además cuenta con una imagen imponente debido a la presencia de la llamada “roca viva” de sus paredes.

Al salir de él la Sierra Catorce, con su extensión de 60 kilómetros de largo por 30 de ancho, dio la bienvenida a los exploradores y obligó a que desde los primeros metros se activara la caja reductoda en la posición 4Low y llevar la presión de los neumáticos a 18 libras.

La complejidad de la ruta se presentó en los primeros kilímetros porque pendientes, de gado ascendente y descendente (algunas con más de 42 grados de inclinación), demandaron no solo la destreza de los conductores sino también la capacidad mecánica de cada unidad. Gracias a los sistemas de navegación empleados por la dirección de la prueba, la expedición alcanzó una altitud máxima de 3,270 metros sobre el nivel medio del mar cuando logró alcanzar la cima del Cerro del Borrego a 3270 desde la que el grupo aprovechó para hacer una toma forográfica del altiplano potosino.

El objetivo del primer día de la ruta fue circular por la Sierra de Catorce hasta alcanzar la Estación Catorce y de ahí pasar la noche en el pueblo fantasma de Real de Catorce. Esta jornada estvo acompañada por paisajes sacados de un cuento de suspenso y terror al circular por caminos abandonados que fueron muy populares y transitados durante el auge minero de la zona, además de minas así cómo pequeños poblaciones que se encuentran en los alrededores.

A lo largo del día los organizadores auxiliaron a cada conductor para tomar el trazado ideal y superar así zanjas, pendientes, rocas, pasos a desnivel, entre otros. Alrededor de las 2 de la tarde, y siguiendo el reglamento impuesto por las autoridades locales y federales, los asistentes celebraron la hora de la comida no sin dejar de usar cubrebocas y respetando la sana distancia entre ellos.

La prueba del día

Luego de un par de horas de descanso y relajación, los exploradores alistaron sus unidades para continuar con la segunda parte de la jornada que reservó las pruebas más difíciles del fin de semana. Profundas y grandes zanjas hicieron dudar a más de un piloto sobre la posibilidad de superarlas. Para ello fue determinante la capacidad de flexión de la suspensión así como la activación del bloqueo de diferencial en las unidades que contaban con él. Un elemento que agravó la situación fue la presencia de un terreno con piedras y grava suelta que complicaron el agarre y la tracción.

Cuando el último automóvil cumplió con la zona de zanjas, el director de la expedición dio la orden para seguir hacia el descenso de más de 3 kilómetros de longitud en las conocidas Minas de Tierras Negras. Antes de completar la primera parte del descenso, que puso nervioso a más de una tripulación debido al barranco que los acompañó en el costado izquierdo del camino, el clima cambió drásticament y una tormenta eléctrica con fuertes vientos y rayos hizo a esta sección la más difícil del fin de semana.

La orden de Juan Bosco a cada unidad fue circular a baja velocidad manteniendo una distancia segura entre unidades y siguiendo la “pisada” del auto precedente. La técnica también consideró ser cuidadoso con el acelerador y el freno para evitar deslizamientos peligroso y evitar el riesgo de caer por el desfiladero. De esta forma, cerca de las 8 de la noche, la expedición llegó al pueblo minero y abandonado de Real de Catorce para descansar.

De regreso a casa

El final de esta aventura fue más relajante. La media jornada dominical reservó la visita a diferentes puntos históricos entre los que estuvieron el Cerro del Quemado o la que fue la primera Casa de Moneda de México fundada en 1535.

Definitivamente esta es la mejor 4x4 que se puede recorrer en México tanto que se ha convertido en un ícono y está a la altura del Rubicon Trail en California.

marcos.martinez@eleconomista.mx