Buscar
Arte e Ideas

Lectura 5:00 min

TecSalud introduce en México tecnología que elimina el temblor por Parkinson en tiempo real

Con la incorporación del Ultrasonido Enfocado (FUS), el Instituto de Neurología y Neurocirugía del Hospital Zambrano Hellion se convierte en pionero en el país al ofrecer un procedimiento no invasivo, ambulatorio y de efecto inmediato. En México existen hasta 400 mil pacientes con Parkinson; se estima que el 10% de ellos son candidatos idóneos para este tipo de terapias avanzadas.

main image

TecSalud realiza primeros procedimientos de Ultrasonido Focalizado en AL.Foto EE: Cortesía

Nelly Toche

La medicina neurológica en México tiene buenas noticias, tras décadas en las que las opciones quirúrgicas para controlar los trastornos del movimiento implicaban complejas cirugías, el Instituto de Neurología y Neurocirugía de TecSalud abre una opción al aplicar con éxito el Ultrasonido Enfocado de Alta Intensidad (FUS, por sus siglas en inglés). Esta alternativa tecnológica permite eliminar el temblor incapacitante de manera milimétrica, sin incisiones y con el paciente completamente despierto.

En entrevista para El Economista, el Dr. Héctor Ramón Martínez, director del Instituto, profundizó en los detalles de esta técnica que promete devolver la autonomía a miles de personas que padecen la enfermedad de Parkinson o Temblor Esencial.

"El paciente entra a la resonancia magnética con temblor y sale del procedimiento sin él. La mejoría es inmediata", afirma con entusiasmo el especialista.

¿Por qué ahora?

El Parkinson es la enfermedad neurológica de más rápido crecimiento en el mundo; su prevalencia se ha duplicado en los últimos 25 años y hoy afecta a más de 8.5 millones de personas a nivel global. En México, representa la segunda condición neurodegenerativa más frecuente en mayores de 50 años.

De acuerdo con el Dr. Martínez, el incremento en la expectativa de vida de la población ha disparado el número de casos. Aunque la edad promedio de inicio ronda los 72 años, el panorama está cambiando: "En la actualidad vemos pacientes por debajo de los 50 años que empiezan con Parkinson. Toda esta presión epidemiológica aceleró la búsqueda de nuevas alternativas", explica.

A diferencia de la Estimulación Cerebral Profunda (cirugía tradicional que requiere implantar microelectrodos y una batería subcutánea en dos intervenciones quirúrgicas distintas), el FUS es un procedimiento ambulatorio y no invasivo.

El sistema conecta una computadora de resonancia magnética con el aparato de ultrasonido. Guiados por una precisión micrométrica y mapas de tractografía cerebral, los especialistas dirigen haces de ultrasonido hacia un punto específico del tálamo (el núcleo ventral motor) responsable de los movimientos anormales.

Al elevar de forma controlada la temperatura en esa microzona, las neuronas que causan el temblor se desactivan de manera permanente.

Una crónica dentro de la sala de resonancia

Para desmitificar el procedimiento, pedimos al especialista nos describa lo que sucede durante el procedimiento. "este es meticuloso y requiere que el paciente esté completamente rapado para evitar que el cabello interfiera con las ondas, se coloca un soporte craneal con anestesia local para evitar el más mínimo movimiento durante la sesión".

Narra que posteriormente el neuroanestesiólogo mantiene al paciente tranquilo y relajado, pero completamente despierto, así cada 5 o 10 minutos, el neurólogo entra al resonador para evaluar físicamente la rigidez y el temblor del paciente mientras se aplican "ráfagas" de prueba de ultrasonido que duran segundos.

Una vez confirmado que se está en el sitio exacto y sin efectos secundarios, se eleva la temperatura entre 12 y 16 segundos. El temblor desaparece y tras el procedimiento, el paciente reposa 30 minutos, se pone de pie y puede regresar a su domicilio.

¿Quiénes son candidatos?

A pesar de ser una tecnología revolucionaria, el Dr. Ramón Martínez enfatiza que el FUS no es para todos los perfiles de Parkinson y requiere una estricta selección clínica: "Está autorizado para pacientes con Parkinson unilateral con predominio de temblor (que lleven al menos un año de tratamiento y muestren resistencia a los fármacos) o personas con Temblor Esencial que tengan severas dificultades para realizar sus actividades diarias".

image

Héctor Ramón Martínez, director del Instituto de Neurología y Neurocirugía de TecSalud.Foto EE: Cortesía

Otros puntos son el rango de edad, entre los 30 y los 75 años (extensible hasta los 85 en casos seleccionados), se excluye a pacientes con deterioro cognitivo severo, crisis de ansiedad graves o fobias (como la claustrofobia), debido a que deben permanecer en el resonador magnético y el paso determinante es una tomografía computarizada para medir el Skull Density Ratio (SDR). "Si la densidad del hueso del cráneo es menor a 0.40—lo que significa que el hueso es muy poroso, algo común en el 20% de la población mundial—, los haces de ultrasonido no pueden cruzar de forma adecuada y el paciente queda descartado", puntualiza el director.

El futuro del tratamiento

La primera jornada de procedimientos en el Hospital Zambrano Hellion ya arroja historias de éxito, como el caso de María Elena, quien tras 18 años padeciendo un Temblor Esencial que le impedía comer o escribir por sí misma, ha recuperado su autonomía.

Respecto a la durabilidad del tratamiento, el Dr. Martínez ofrece datos contundentes basados en la evidencia internacional: "Centros con los que nos entrenamos en Dallas, Texas, registran seguimientos de 5 a 6 años con pacientes totalmente asintomáticos. En España, el grupo del Dr. José Obeso reporta casos de éxito a largo plazo que alcanzan los 10 años. El tiempo nos dirá cuánto más puede durar".

Al ser cuestionado sobre el costo económico del procedimiento, el especialista señaló que, al no requerir hospitalización prolongada ni el costo material de los microelectrodos implantables, tiende a ser considerablemente menos costoso que la cirugía cerebral abierta tradicional, aunque cada presupuesto se evalúa de manera individual según las necesidades clínicas del paciente.

Con una estadística que apunta a que en México existen entre 350 mil y 400 mil personas con Parkinson (de las cuales un 10% son candidatas a terapias asistidas por dispositivos), TecSalud ya visualiza el mediano plazo. El Instituto planea expandir el uso de la plataforma FUS hacia protocolos de investigación clínica sin costo para el paciente en áreas como epilepsia, trastornos psiquiátricos y trastornos cognitivos, al tiempo que se declaran abiertos a capacitar a especialistas de todo el país, tanto del sector público como privado.

nelly.toche@eleconomista.mx

Nelly Toche

Periodista de ciencia en la sección Arte, Ideas y Gente de El Economista. Cuenta con maestría en periodismo sobre Políticas Públicas por el CIDE y es licenciada en Ciencias de la Comunicación por la UVM.

tracking reference image

Noticias Recomendadas

Suscríbete