La noche de este miércoles, el Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) volvió a extender las alfombras rojas para recibir a invitados y prensa en su edición 19, después de que el año pasado se realizara de manera híbrida, aunque sumamente restringida en su versión presencial.

Por primera vez en el certamen fílmico, el Teatro Mariano Matamoros de la capital michoacana fue acondicionado como una sala de proyecciones y sede inaugural, donde se proyectó la cinta “Annette” (y de manera simultánea en al menos tres salas más), largometrajes con el que el realizador francés Leos Carax se llevó el premio a Mejor Dirección en la reciente edición del Festival de Cannes. El llamado “enfant terrible” del cine francés se apersonó en la capital michoacana para presentar su nueva cinta y ser objeto de una retrospectiva a lo largo del encuentro que extenderá sus actividades hasta el próximo 1 de noviembre.

Además de Carax y otras figuras de la industria fílmica mexicana, resaltó la presencia en la gala inaugural del FICM de las funcionarias de la Secretaría de Cultura federal: la subsecretaria de Desarrollo Cultural, Marina Núñez Bespalova, y la directora del Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine), María Novaro Peñalosa.

Previo a la proyección de la cinta, se dieron sendos discursos conciliatorios de parte de las autoridades federales y del presidente del encuentro fílmico y director general de Cinépolis, Alejandro Ramírez Magaña.

“El cine mexicano vive una época de esplendor, vive una época que merece que además desde las instituciones públicas apoyemos y reforcemos”, declaró la subsecretaria de Desarrollo Cultural y amplió que el encuentro se ha convertido, por mérito propio, en epicentro para la interacción con cinematografías de otros países.

“En la Secretaría de Cultura del gobierno de México nos congratula que los reflectores estén hacia lo más profundo del país. Nos alegra coincidir en la necesidad de formar a jóvenes artistas en distintas disciplinas y con ello brindarles nuevas oportunidades de explotar su potencial creativo”, amplió Núñez Bespalova.

Acto seguido, a nombre de los fundadores del festival, su presidente, Alejandro Ramírez Magaña, declaró que la comunidad cinematográfica de nuestro país ha demostrado su fuerza y resiliencia en los ya más de 18 meses del inicio de “uno de los periodos más retadores e inciertos que ha enfrentado la industria cinematográfica en toda su historia”. No obstante, reconoció, la comunidad del séptimo arte sigue de pie.

Por su parte, la directora del Imcine declaró que “el Festival Internacional de Cine de Morelia en estos 19 años ha contribuido muy fuertemente a construir el patrimonio audiovisual de este país y a desarrollar el cine mexicano”.

Año con año, amplió Novaro, “el festival nos propone un cine que construye a través de intercambios, ideas, relatos, propuestas, proyectos, acuerdos de producción; nos ofrece un cine que viene de comunidades y que está hecho para las comunidades, nos ofrece un cine generoso, amplio, diverso, atrevido, con voces distintas que vienen del estado de Michoacán, de todo México y lo mejor del mundo. Nos ofrece un cine contemporáneo, pero también un cine recuperado que nos permite tratar de entendernos y conocernos más mirando nuestro pasado”.

ricardo.quiroga@eleconomista.mx