Las dificultades del 2020 dejaron cicatriz en prácticamente toda la amplitud de la cadena de la industria cinematográfica. Así lo revela el Anuario Estadístico Cine Mexicano 2020, realizado por el Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine) y presentado este fin de semana por el equipo de trabajo de la dependencia encabezada por la cineasta María Novaro Peñalosa.

La asistencia a salas al cierre del 2020 fue de unos 55 millones de personas que dejaron ingresos en taquilla por 3,153 millones de pesos, lo cual significa una caída del 83% comparada con los ingresos de 2019, cuando la asistencia fue de 341 millones de personas que dejaron ganancias por 18,659 millones de pesos. Es decir que durante el año pasado la industria perdió al menos unos 15,500 millones de pesos por exhibición.

El impacto de esa reducción de ingresos derivó en el cierre de salas y complejos. Los primeros tres meses del 2020, previos de la irrupción de la pandemia, había un registro de 7,643 pantallas de cine distribuidas en 980 complejos de exhibición, pero la crisis derivada de las restricciones dejó como saldo el cierre definitivo de 30 complejos, dentro de los cuales se alojaban 149 pantallas. Las entidades en las que hubo más cierres fueron Ciudad de México y Área Metropolitana, Nuevo León y Guanajuato.

Los espacios de exhibición independiente tampoco salieron librados del impasse. De los 699 proyectos o sitios alternativos registrados a principios de ese año, 54 se vieron imposibilitados para continuar con su actividad y anunciaron su cierre definitivo, es decir que la crisis dejó como remanente, en primera instancia, una contracción del 8% de la oferta de exhibición independiente en el país. Por si fuera poco, al menos 63% de estos espacios tuvo que disminuir su personal en algún punto del año pasado.

La producción de cine en el país bajó la marcha prácticamente a la mitad. De acuerdo con el Anuario, el Imcine registró 111 películas que pudieron realizarse en un año con múltiples restricciones, contra 216 del año anterior. De estas, 53 fueron producciones apoyadas por el Estado y 58 operaron con financiamiento totalmente privado. La producción de documentales tiene un peso considerable en la industria nacional, con poco más de la mitad de esos 111 proyectos.

Para los festivales, encuentros clave en el país para la promoción y exhibición del cine independiente y diverso, también fue un año complejo. De los 218 festivales que se tenían contemplados a inicios de 2020, 57 finalmente no encontraron alternativas viables para su realización. De los 161 que finalmente sí pudieron efectuarse, 65% mudó por completo sus actividades al terreno virtual, el 22% logró un programa híbrido y solamente el 13% se realizó de manera presencial.

El cine mexicano tuvo más espacio en salas comerciales

Fueron 47 las cintas mexicanas que se estrenaron en salas contra 101 del 2019. No obstante, destacó María Fernanda Río, directora de Promoción del Cine Mexicano, “con los estrenos de cine mexicano que tuvimos el año pasado en el total de películas estrenadas (223), es posible darse cuenta de que es un buen porcentaje de cine nacional (21% del total de estrenos en salas). Los estrenos de blockbusters se movieron para este año o el siguiente, eso dejó un calendario abierto para el cine mexicano. Creo que esto nos va a ayudar a que en el futuro la gente considere ver más cine mexicano en otras ventanas, sobre todo otro cine que no es exactamente el que estaba viendo en las salas comerciales”.

Por su parte, la oferta de exhibición a través de las plataformas de servicios streaming se vio beneficiada del contexto con un crecimiento del 35% de plataformas más: mientras que ese año había 15 disponibles en el país, en 2020 la oferta creció a 23 alternativas. Además, 29 películas mexicanas optaron por estrenarse únicamente a través de estos servicios.

Preparan nueva propuesta de ley de cinematografía

En ese contexto, María Novaro dio a conocer que, de cara al replanteamiento y nueva discusión de la iniciativa de Ley Federal de Cinematografía y el Audiovisual, cuya votación fue desechada en el Senado por la anterior legislatura, el instituto ha trabajado en coordinación con las entidades vinculadas con el subsector cinematográfico sobre una nueva propuesta.

“La estamos ampliando, enriqueciendo y actualizando. Ya está el borrador y ya estamos conversándolo con diferentes sectores para crear consensos y que regrese esa ley al Senado fortalecida. No solo el Imcine sino la Cineteca Nacional, los Estudios Churubusco Azteca, el CCC, de la mano con RTC y con la aprobación del Indautor, hemos estado trabajando esta propuesta enriquecida. Retomamos todo lo que se alzó en el Parlamente Abierto en 2019, que encabezó el diputado Sergio Mayer, todas las propuestas que recogió el senador (Ricardo) Monreal. Esta nueva ley es indispensable para todos y debe quedar este mismo año”, declaró la funcionaria.

El séptimo arte en el 2020:

  • Asistencia a salas de cine: 55 millones de visitas
  • Ingresos en taquillas: 3,153 millones de pesos
  • Complejos cinematográficos al cierre del año: 950 con 7,494 pantallas
  • Espacios alternativos de exhibición: 699
  • Estrenos: 223 (contra 454 del 2019)
  • Películas mexicanas estrenadas: 47
  • Películas mexicanas producidas: 111, de las cuales 49 fueron óperas primas y 58 documentales

El peso de la industria en la economía nacional

La audiovisual (que engloba el internet, la radio, la televisión, el cine y los videojuegos, entre otros) se ha convertido en la industria con más peso en el PIB que aporta el sector cultural al país. Nada más en 2019, con una aportación de 267,019 millones de pesos, la industria audiovisual representó una tercera parte de la contribución total del sector cultural a la economía nacional, que fue del 3.1%, incluso superior a la de la industria eléctrica. En particular, en 2019 el cine mexicano aportó 22,725 millones de pesos al Producto Interno Bruto (PIB), equivalentes al 0.1% de la economía nacional.

ricardo.quiroga@eleconomista.mx