La nueva tendencia de la moda será ser amable con el planeta y cuidar las emisiones carbónicas. Es el mensaje de la edición de la revista Vogue Italia para el mes de enero del 2020, pues la prestigiosa revista, cuya materia prima es la fotografía, abrió el año con ilustraciones de Vanessa Beecroft en lugar de los clásicos shootings que la caracterizan.

Además, informó que el dinero que no invirtieron en las sesiones fotográficas será donado a la Fundación Querini Stampalia, una biblioteca y centro cultural en Venecia que fue dañada en noviembre por las inundaciones que sufrió la ciudad debido a las consecuencias del cambio climático que ya se hacen notar en todo el mundo.

“Participan 150 personas; se ocupan 20 vuelos y más o menos una decena de viajes en tren; 40 autos a la espera de dar servicio; 60 entregas de paquetería internacional; luces encendidas al menos 10 horas sin parar, en parte gracias a generadores que funcionan con gasolina; alimentos de los servicios de cáterin que se desperdician; plástico para envolver las prendas; electricidad para cargar teléfonos y cámaras”, escribió Emanuele Farneti, el editor en jefe de la edición italiana, en la nota editorial, enumerando las acciones contaminantes que implican las sesiones fotográficas mensuales de la revista.

Este mea culpa sobre la huella de carbono generada por la moda es un paso para lograr los objetivos que Vogue Italia y otros 25 editores internacionales han asumido para ayudar a “preservar el planeta para las generaciones futuras” y “mostrar respeto a la naturaleza”, las cuales no son declaraciones inusuales, dada la obsesión de la industria de la moda con proyectar sustentabilidad. Pero “las declaraciones no bastan”, habría dicho Farneti en una entrevista en diciembre pasado.

El número de enero estará a la venta a partir de este martes 7, tiene ocho portadas distintas. Cada una retrata a una modelo vistiendo Gucci, aunque las portadas son de diferentes estilos, desde pintura con collage hasta fantasía japonesa en el Renacimiento italiano. Todas tienen una sola frase: “No se requirió producción fotográfica para este número”.

katia.nolasco@eleconomista.mx