Empieza una nueva etapa para Siglo XXI Editores, una búsqueda del reposicionamiento editorial, sobre todo en México, pero no por ello se desdeñará el peso histórico de la firma editorial fundada por Arnaldo Orfila Reynal en 1966, sino que se pretende una recuperación del terreno perdido para volver a ser una firma capaz de incidir en la vida pública del país, siempre a través de sus libros.

Así se indicó en conferencia de prensa, en la edición 35ª de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL Guadalajara), convocada por la nueva integración directiva de Siglo XXI: el argentino Carlos E. Díaz, reciente director general para México, Argentina y España, y Tomás Granados Salinas —fundador en 2017 de Grano de Sal y otrora director editorial del Fondo de Cultura Económica—, nuevo director editorial del sello; ambos acompañados por José María Castro, gerente general en México.

“Somos conscientes, somos críticos, sobre algunas decisiones que se han tomado y creemos que podemos mejorar el trabajo aquí y recuperar un poco el espíritu de los fundadores de Siglo XXI en cuanto a la vocación para intervenir en la discusión política a través de sus libros”, reconoció Carlos E. Díaz.

También es prioritario el rescate de la vocación comercial, añadió el argentino. “Siglo XXI fue una editorial siempre de izquierda, con valores muy fuertes, pero con vocación comercial. En ese sentido fue muy vanguardista, siempre tuvo enormes best sellers en las décadas de los 60 y 70. Es algo que también queremos rescatar”, priorizó. De ahí que la primera gran decisión fue invitar a Tomás Granados Salinas para hacerse cargo de la dirección editorial.

Aclaró que en ningún momento se pretende la homologación de los títulos o procesos editoriales de la firma, hoy en día con sedes en México, España y Argentina. Desde el origen, indicó, la dirección de Siglo XXI armó un sistema de editoriales con autonomía en cada país, lo cual permitió una presencia poderosa de cada una en su país.

“A lo que aspiramos nosotros es igual: que como editoriales locales seamos muy importantes, poderosas y sofisticadas, que publiquemos a lo mejor de la intelectualidad, en este caso mexicana, pero al mismo tiempo, poner a circularlos fuera de México, también publicar traducciones y traer los libros que se publican en otras casas”.

Venta unitaria y recuperación del catálogo

Tomás Granados confirmó que sí, habrá una orientación ideológica, “pero no doctrinaria”. Precisó que si bien se pretende volver a la vocación comercial, no es solo por la venta en sí, “sino porque aspiramos a libros que sean muy seductores en la venta uno a uno”. El fin es hacer un vuelco total hacia la venta en librerías, es decir, a la venta unitaria, “convencer a los lectores, uno a uno, de que adquieran nuestros libros”, así como recuperar la vigencia de su catálogo.

Adelantó que uno de los planes próximos es una nueva. Para ello, compartió, se plantean cuatro líneas de trabajo para el caso de México:

En primer lugar, introdujo, se está reconfigurando la red de complicidades con escritores, académicos y traductores en el país, y hay “un llamado abierto” para generar títulos originales en México, aunque no necesariamente de autores mexicanos.

Segundo, se echará a andar una dinámica entre las sedes para reducir el desfase de tiempos en la edición de títulos de gran interés, dado que aquello que se editaba, en Argentina, por ejemplo, y resultaba de relevancia, tardaba en llegar al mercado mexicano.

En tercer lugar, se echarán a andar nuevas ediciones de libros clásicos en México, porque “algo de lo más estimulante de un sello como este es que tiene detrás una historia fantástica y muchos de sus libros merecen no solo nueva tipografía, nuevas portadas, alinear la imagen editorial con lo que se está haciendo en Argentina y en España, sino ofrecerlos en formatos electrónicos, escribir, en muchos de los casos, prólogos con textuales que describan cómo se originó la obra, cómo evolucionó”.

Anunció Granados Salinas, habrá un programa intenso de reimpresiones, para que haya una gran abundancia de títulos.

“Todo esto responde a la sensación de que en Siglo XXI existe un potencial latente y una de las intenciones es sacarle todo el provecho”, declaró.

José María Castro, gerente general en México, declaró que el plan es tomar un ritmo de publicación anual de entre 45 y 50 publicaciones anuales en México.