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Ramón Vargas encabeza nueva Ópera de Bellas Artes
Se dará más peso a la labor en los estados y poner en funcionamiento circuitos regionales.

Ramón Vargas voló de Europa a México parar estar en la presentación del ambicioso proyecto operístico que ahora propone la administración cultural de Rafael Tovar y de Teresa (presidente del Conaculta) y María Cristina Cepeda (directora general del INBA) que consiste en transitar hacia una nueva época de la ópera mexicana , llevando al afamado tenor mexicano como cabeza de una Dirección Artística del más alto nivel, proyecto que cuenta de entrada con un presupuesto de 25 millones de pesos y con gran voluntad política.
Para Rafael Tovar y de Teresa, esta nueva época de Ópera de Bellas Artes se trata de un parteaguas en la ópera mexicana . En este sentido, para llevar a la ópera a un nuevo estadio, el funcionario mencionó que el camino pasa por: reconocer las voces que hay, reforzar lo que se ha hecho, aprovechar la experiencia y talento de Ramón Vargas mediante la creación de un taller de ópera en Bellas Artes dirigido por el tenor, elevar los esfuerzos, crear nuevos repertorios, abrir más oportunidades a los artistas.
En conferencia de prensa celebrada en el Palacio de Bellas Artes, este martes 23 de abril, se insistió por parte de Tovar y Vargas que se trata de elevar el nivel de las producciones, además de lograr una presencia nacional con el fin de extender y multiplicar la producción operística y potenciar el talento que en este campo existe en México.
Ramón Vargas contará con el apoyo del tenor Octavio Arévalo como Subdirector Artístico, quien tendrá como funciones el desarrollo de los proyectos escénicos y sus elencos, así como la vinculación nacional e internacional de Ópera de Bellas Artes.
Como Director Ejecutivo fue nombrado Jaime Ruiz Lobera, quien se encargará de el desarrollo de los aspectos operativos en la gestión de Ópera de Bellas Artes .
Octavio Sosa (anterior director de Ópera) se incorpora ahora como Coordinador Operativo y tendrá a su cargo la organización y funcionamiento del Estudio Ópera de Bellas Artes.
En la Coordinación Artística estará el barítono Jesús Suaste, al que toca el seguimiento artístico de los integrantes del Estudio y de la preparación de los elencos.
Aunque se abandona -al menos por este sexenio- la idea de crear una compañía nacional de ópera, para Ramón Vargas -según comentó a El Economista- se trata de darle más peso a la labor en los estados de la República y cuajar una idea por la que él venía propugnando: poner en funcionamiento circuitos regionales operísticos que sumarían los esfuerzos y los recursos de estados colindantes. Nos comentó: Una compañía nacional tal vez daría la apariencia de centralismo, que es lo que no queremos .
Ramón, quien se encontraba muy optimista por este proyecto, comentó que sabrá cumplir su cometido pese a su apretada agenda. Insistió en que habrá honestidad en la selección de los elencos y, en general, en el trabajo operístico. Sin mencionar nombres, el tenor manifestó que habría que acabar con ese proceso en que incurrían las administraciones: en un primer momento, llegar y cambiar cosas; luego probar proyectos; después no hacer nada, y finalmente, celebrar su año de Hidalgo .
Ramón aclaró que no sólo se trataba de formar cantantes de muy buen nivel, sino directores y orquesta. Dijo que el taller empezará a funcionar en septiembre.
A pesar de que el proyecto cuenta con toda muchas buena voluntad y sapiencia, existen cuatro obstáculos que han aquejado a la ópera mexicana, mismos que pueden determinar el éxito o el fracaso del nuevo proyecto: 1) el burocratismo atroz; 2) el sindicalismo centavero ; 3) la falta de presupuesto, y 4) los grupos de poder inmersos en Bellas Artes.
Ante la pregunta de El Economista, que hacía hincapié en estos males, Tovar solamente se refirió al presupuesto: habló de los 25 millones disponibles para el nuevo proyecto más los otros 25 que se asignaron normalmente a Ópera de Bellas Artes .
ricardo.pacheco@eleconomista.mx