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Presenta Cecilia Appleton La danza de los cisnes
La coreógrafa Cecilia Appleton se preguntaba hace unos meses, entre los ajetreos de la vida moderna: ¿qué había sido lo que la impulsó a hacer danza? Ella se recordó como una niña de 9 años, en el interior de un foro viendo a una mujer que hacía magia , la bailarina que recuerda portaba un vestido larguísimo, impresionante.
La coreógrafa Cecilia Appleton se preguntaba hace unos meses, entre los ajetreos de la vida moderna: ¿qué había sido lo que la impulsó a hacer danza? Ella se recordó como una niña de 9 años, en el interior de un foro viendo a una mujer que hacía magia , la bailarina que recuerda portaba un vestido larguísimo, impresionante.
Y ahí descubrí otro mundo más cercano a lo que hay dentro de mí, a mis fantasías, a mis sueños. Y pensé que el mundo te demanda algo muy extraño. Al deber ser no lo aguanto pero no podemos contra él porque vivimos una época de mucha ansiedad. Todo rápido. Es impresionante cómo estas máquinas han hecho más fácil mi vida y si se tardan un minuto me pongo de un humor terrible. Y me pregunto: ¿cuándo se sienta uno a saborear? Cuando uno va al escenario , dice la directora de Contradanza, que estrenará la pieza La danza de los cisnes, de inspiración plenamente feminista.
En la propuesta se trabaja con multimedia, participan ocho bailarines, seis mujeres y dos hombres en un cuento que no es lineal sino intuitivo, emocional.
El título tiene muchas connotaciones. Por un lado, alude a El lago de los cisnes, donde las mujeres son encantadas por un mago y para poder deshacer el hechizo tienen que encontrar a un hombre que las pueda reanimar como mujeres. Esa idea me pareció siempre muy seductora e interesante. Y quise actualizarlo en la perspectiva de género, sobre todo por los cambios que a nivel social y político las mujeres hemos ido conquistado, y ahora podemos pensar si realmente somos seres encantados que esperamos a un hombre que nos libere .
Pero no todo es miel sobre hojuelas. Cecilia también advierte un cambio simbólico en la época: Sentí que estos cisnes seguimos siendo encantadas no por un mago pero sí por una magia social. Y todos hemos sido cómplices. Algunos hombres están intentando comprender a las mujeres pero también les está tocando una situación compleja debido a que los roles mismos están cambiando. En la obra se muestra esa complejidad , dice la bailarina.
aflores@eleconomista.com.mx