La noche de este jueves, el dramaturgo, teatrero, poeta, teórico de la comunicación y gestor cultural José Miguel Sabido Ruisánchez (Ciudad de México, 1937) fue laureado con la Presea Cervantina de la edición 49 del Festival Internacional Cervantino (FIC), durante la segunda jornada de actividades de la ‘Fiesta del Espíritu’ en la capital guanajuatense.

Pionero de la televisión cultural en nuestro país, conocido como el “padre del entretenimiento educativo”, escritor multidisciplinario, de obras de teatro, telenovelas históricas y ensayos, reconocido como un democratizador de la cultura y un adelantado a su tiempo, Miguel Sabido recibió el galardón de manos del gobernador del estado de Guanajuato, Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, en el portentoso foyer del Teatro Juárez, con la presencia de autoridades del estado, de la capital guanajuatense y la Universidad de Guanajuato, así como de la directora del FIC, Mariana Aymerich Ordóñez.

Preservar el teatro ritual

“La cultura no es un lujo ni se puede ni se debe suprimir por arrebatos. La cultura es generadora de humanismo y de esencia, el glorioso fruto del quehacer humano, y eso es lo que hoy celebramos en este festival de cultura”, dijo el galardonado después de la investidura.

Egresado de la carrera de Literatura dramática por la UNAM, Sabido evocó el inicio de su “historia de amor” con el Festival Internacional Cervantino, la llamada Fiesta del Espíritu, desde muy joven. Recordó su cercanía y amistad con figuras fundamentales de la cultura y las tablas en México, entre ellas el director teatral Enrique Ruelas Espinosa, creador de los Entremeses Cervantinos en los años 50, mismos que sirvieron de fundamento para la creación del FIC en 1972.

Asimismo, Sabido hizo un recorrido por una disciplina teatral mexicana con tanta historia que es capaz de remontarse incluso a los primeros años de la Conquista, con el teatro evangelizador —a partir de la primera obra organizada por fray Pedro de Gante en 1527, apenas seis años después de la caída de México-Tenochtitlan, con 300 actores indígenas hablando en náhuatl— y que más tarde derivó, dijo, en un “gigantesco corpus ceremonial al que he llamado teatro ritual popular mexicano”, integrado por pastorelas, toritos, epifanías, pasiones, carnavales, “un tesoro cultural que milagrosamente ha sobrevivido más de 400 años, a las persecuciones de la Santa Inquisición y al desprecio y rechazo de la mal llamada ‘gente de razón’”.

Destacó que es gracias a estas ceremonias que las comunidades diversas de nuestro país lograron preservar sus identidades. “Eso es lo que celebramos en este festival, el valor social de la cultura”, remarcó.

E hizo un adelanto: “dentro de poco tiempo tendré la satisfacción de inaugurar el Museo Virtual del Teatro Ceremonial. Más de 200 grabaciones, entre ellas siete obras en náhuatl que realicé bajo la asesoría del doctor Miguel León-Portilla, una de ellas, El día del juicio final, con 400 actores hablando en náhuatl, con testimonios del doctor León-Portilla y del arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma”.

Finalmente dedicó la Presea Cervantina a la memoria de la poeta Margarita Villaseñor, la actriz Josefina Echánove y el propio Enrique Ruelas, entre otras figuras fundamentales para la consolidación del tan celebrado encuentro cervantino en el bajío mexicano.

Todos los galardonados

De esta manera, Miguel Sabido se une a una selectísima lista de figuras fundamentales de la cultura mexicana que han recibido la Presea Cervantina, creada en 2010. Estos son el director de orquesta Luis Herrera de la Fuente, el dramaturgo Héctor Mendoza, el artista visual Vicente Rojo, la bailarina y coreógrafa Gladiola Orozco, el fotógrafo Rodrigo Moya, el escenógrafo Alejandro Luna, la escritora Margo Glantz, el director de orquesta Enrique Bátiz Campbell, la coreógrafa Amalia Hernández, el dramaturgo Luis de Tavira, el actor Héctor Bonilla y el año pasado, el personal médico que hace frente a la pandemia de Covid-19.

ricardo.quiroga@eleconomista.mx