“Creemos que es momento de redefinición de prioridades tanto en las políticas como en el presupuesto. Necesitamos avenidas no solo para la promoción de la cultura comunitaria sino para una concepción de la cultura como factor estratégico de construcción de ciudadanía e impulso económico. Para ello, será necesario calcular más y mejores mecanismos para la participación de la sociedad civil y permitir la articulación de la política cultural federal desde una visión panorámica y estratégica que favorezca la economía creativa”, declaró este sábado Raúl Padilla López, presidente del Comité de Organización de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, durante la inauguración de la 33 edición del encuentro editorial más importante de Iberoamérica.

Fue parte de su discurso como parte del acto protocolario en el Auditorio Juan Rulfo de la capital jalisciense en cuya mesa de honor estuvo presente Alejandra Frausto Guerrero, secretaria de Cultura del gobierno federal, quien fue la encargada de inaugurar el encuentro literario.

Padilla reconoció que la gestión que encabeza Frausto Guerrero tiene direcciones loables en su propósito esencial, sin embargo, reviró, no apuntan en la dirección antes mencionada por el presidente del encuentro literario.

“Por encomiable que resulte la idea de llevar más libros a más lectores, la sola difusión de obras fundamentales de la literatura universal y mexicana, sin la apertura de mayores espacios editoriales a nuevos talentos, pensadores o literatos corre el riesgo de restringir la posibilidad de acceso a nuevas voces e ideas por parte del público lector, estrechando con ello los beneficios de la lectura”, exigió.

Opinó que los empeños ideológicos de la presente administración, si bien son explicables en el ámbito de la política y la decisión gubernamental, también son lesivos para la integridad, la honestidad y la libertad en el ámbito del arte, la ciencia y la cultura.

Asimismo, lamentó que haya un recorte al financiamiento de las universidades públicas. Mencionó que cualquier alternativa que no ponga énfasis en la calidad del aprendizaje, corre el riesgo de perpetuar la inequidad en lugar de aminorarla.

“Esperaríamos que ahora, que se despliegan fuertes impulsos transformadores en el país, estos rubros fueran el principal pivote de desarrollo nacional. Compartimos el propósito de llevar la educación superior al mayor número posible de jóvenes y el de brindar apoyos a los sectores más vulnerables, pero, justamente por ello, resulta difícil entender que, para efectos prácticos, en el presupuesto federal se recorte el financiamiento a las universidades públicas y se frene su capacidad de crecimiento y la mejora de calidad”.

En adición, instó: “Desde este espacio de diversidad e hiperculturalidad hacemos votos para que Estado y sociedad asuman a la cultura como una auténtica prioridad demostrando que la transformación nacional solo es posible si se construye desde la base de las ideas, el pensamiento crítico y el apoyo a las diversas manifestaciones culturales”.

Por último, como parte de su discurso, Padilla López recalcó que esta edición de la feria ha puesto a disposición distintos foros “en respaldo a la legítima lucha en contra de la violencia hacia las mujeres, sin duda, el movimiento social más importante de nuestra época, el cual respaldamos de manera categórica”.

 

Frausto respalda lenguas indígenas y traducciones

Por su parte, la secretaria de Cultura federal, antes de declarar inaugurada la Feria Internacional del libro de Guadalajara, señaló que bajo su administración la cultura es el terreno de la libertad y se ejerce de una manera “radicalmente incluyente”, donde la función pública para este rubro se ha bajado del podio para recorrer el país.

Destacó que este año, desde la Secretaría de Cultura, además del apoyo tradicional, se aportó al encuentro con la instalación del Pabellón de Lenguas Indígenas, el cual ofrece un acercamiento a las 68 lenguas indígenas del país y mismo que se dio a conocer en el marco de la Feria Internacional del Libro de Oaxaca y ahora es parte de la oferta de esta edición en Guadalajara para después itinerar por distintos estados del país.

“Lo hacemos como un acto mínimo de justicia. En México se hablan 68 lenguas indígenas, 38 de ellas se encuentran en riesgo de desaparición. En un país plurilingüe, cada vez que muere una lengua, muere una manera de abordar el mundo y, con ello, una oportunidad para reconciliarnos en el país que somos”, dijo.

Además, compartió que se ha fortalecido el Programa de Apoyo a la Traducción, el cual beneficia a editoriales nacionales y extranjeras que hagan traducciones del español a otras lenguas viceversa, pero también que hagan traducciones, por ejemplo, del maya al japonés, del español al tzotzli o del zapoteco al inglés.

“Asimismo hemos logrado incluir en el programa de estímulo fiscal Efiartes un apoyo específico para el libro: Efilibro, lo que permitirá potenciar nuestro mercado editorial y recuperar nuestro lugar como potencia en Iberoamérica”, declaró, aunque no especificó de qué manera se llevará a cabo dicho apoyo.

Finalmente, faltando cinco minutos para la una de la tarde de este sábado, declaró inaugurada la 33 edición de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. Acto seguido, tanto Padilla López como Frausto Guerrero recorrieron los pasillos junto con funcionarios universitarios, federales, locales y del país invitado, quienes también integraron la mesa de honor, entre ellos, María Elena Álvarez-Buylla, directora del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología; Enrique Alfaro Ramírez, gobernador del estado de Jalisco, y Sanjay Dhotre, ministro del Estado del Ministerio de Desarrollo Humano de la India, país Invitado de Honor.

El encuentro literario tendrá actividades hasta el próximo domingo 8 de diciembre.

 

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