Por noveno año consecutivo, el Nacional Monte de Piedad reconoció el pasado viernes la contribución de seis organizaciones de la sociedad civil en campos de salud, educación, discapacidad, equidad de género y trabajo digno, entre otros, así como la prorización por el desarrollo sostenible y la promoción de los derechos humanos en su labor social.

Fueron cinco las organizaciones galardonadas en la categoría Premio Nacional Monte de Piedad al Desarrollo Sostenible: Sin Fronteras, Asociación Mexicana de Ayuda a Niños con Cáncer, Instituto Nuevo Amanecer y Fundación Teletón (CRIT Neza), mientras que el Premio Nacional Monte de Piedad al Desarrollo Sostenible en Formación para el Trabajo Digno fue otorgado al Instituto de Liderazgo Simone de Beauvior. Todas ellas fueron acreedoras a un millón de pesos y una escultura creada ex profeso por el artista plástico Vicente Rojo, Premio Nacional de Ciencias y Artes 2011 y miembro de El Colegio Nacional.

Por su parte, la institución de asistencia privada Ayuda y Solidaridad con las Niñas de la Calle fue anunciada como merecedora del Reconocimiento a la Orientación al Desarrollo, dotado con 500,000 pesos y la escultura.

“Las organizaciones que son elegibles al premio son aquellas que reciben habitualmente donativos de Monte de Piedad y tienen que demostrar altas capacidades administrativas y operativas; también transparencia en el uso de los recursos donados previamente. Uno de los aspectos que se miden con nuestra metodología, que se llama Valoración del Nivel de Intervención, es que la intervención se apegue a los principios de igualdad, no discriminación, participación, inclusión y transparencia. También es fundamental la visión que tienen de los cambios esperados en el ejercicio del derecho vulnerado y qué tanto los agentes de cambio se involucran en el diseño de las intervenciones. Es una rigurosa evaluación”, compartió Marisol Fernández, directora de Inversión Social del Nacional Monte de Piedad.

La primera presea elaborada por un artista

Además de los procesos ya mencionados, esta edición se distingue del resto por el premio entregado a las organizaciones: una escultura elaborada por el pintor y escultor mexicano Vicente Rojo, con quien el Nacional Monte de Piedad sostiene una profunda relación. Rojo es responsable del vitral lumínico “Versión celeste”, que cubre la parte superior del patio central de la casa matriz del Monte, en el primer cuadro del Centro Histórico.

Se trata de la primera colaboración artística para el diseño del galardón. La presea lleva por nombre “Círculo abierto” y hace referencia al círculo virtuoso que detona la casa prendaria. Se trata de la amalgama de media docena de discos bidimensionales elaborados en vidrio y acero, que van del tono marrón al azul y al plateado que parecen buscar la concentricidad y en su conjunto logran una sobria y, por eso, elegante tridimensionalidad.

La noción de los materiales para Vicente Rojo, explica Marisol Fernández, están profundamente vinculados con su apreciación sobre la institución prendaria.

“Por un lado tienes un material muy robusto que es el acero, que representa a una institución que ha estado en México desde hace 245 años, cumpliendo su misión de ayudar a quien más lo necesite y que ha transitado por momentos históricos complejos, pero sigue firme en su labor. Por otro lado, el vidrio, emula la parte mucho más profunda de nuestra misión, transparente, como pudiera ser el vidrio”, agrega la entrevistada.

La presea acompañará a los Premios Nacional Monte de Piedad durante los próximos cinco años, el último lustro precedente de la celebración de los 250 años de la institución, en el 2025.

ricardo.quiroga@eleconomista.mx