Precisar la forma en que se va a realizar el gasto del recurso asignado a la Secretaría de Cultura, sacar adelante la Ley de Cultura y armonizar el Programa Especial de Cultura y Arte con la nueva estructura son algunos de los pendientes y retos que enfrentará el nuevo titular de la dependencia.

Si bien la creación de la Secretaría era urgente y una oportunidad para potenciar y lanzar una nueva política cultural, la realidad es que poco se conoce de un Plan Nacional de cultura y sólo se ha dado continuidad a lo que ya se venía dando con el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, el famoso Conaculta.

Además, tras la muerte de Rafael Tovar y de Teresa, el terreno de las especulaciones alrededor de su sustituto van desde Beatriz Paredes pasando por José Narro y varios nombres en una interminable lista con personajes alejados de la comunidad cultural, pero reconocidos como funcionarios públicos.

Hace un año, el presidente Enrique Peña Nieto anunció con bombo y platillo la creación de la Secretaría de Cultura, que buscaría difundir y promover la cultura nacional e internacional.

Pero de inmediato uno de sus primeros retos fue el presupuesto y frente al 2016, el presupuesto de la Secretaria de Cultura sufrirá un recorte de 17.22% este año

El año pasado se le asignó un presupuesto de 13,200 millones de pesos, pero para este año será de 10,928 millones, una diferencia de 2,272 millones de pesos, según el especialista cultural Carlos Villaseñor.

Cabe mencionar que hay otros rubros que se integran al presupuesto de la Secretaría de Cultura que dispondría finalmente de alrededor de 16,234 millones de pesos para ejercer en el 2017.

Los 4,000 millones de pesos asignados en otros ramos también deben ser incluidos en la transparencia de recursos y explicar su destino.

Otro reto importante son las protestas de trabajadores que no se han hecho esperar y varias organizaciones están buscando un registro como sindicatos independientes (pero ninguno ha firmado un contrato de trabajo) que han manifestado varios reclamos alrededor de la nueva secretaría , lo que podría ser una bomba de tiempo.

Objetivos

Entre los objetivos de la Secretaría de Cultura están trabajar en temas como: dar una perspectiva de inclusión social a la cultura. Atender a las poblaciones marginadas, sobre todo a aquellas atendidas por la Cruzada contra el Hambre y el Programa Nacional para la Prevención de la Delincuencia y la Violencia.

Mantenimiento y conservación del patrimonio y las infraestructuras culturales. Esto es: zonas arqueológicas, museos, foros, escuelas de Bellas Artes y además la adquisición de obra.

El acceso a la cultura a través de medios digitales y el reconocimiento de la cultura como sector económico.

El gasto de los hogares mexicanos en consumo cultural según el Inegi es de 3.8%, por lo que la cultura debe promoverse como bien productivo y ampliar el diálogo cultural entre México y el mundo; así como fortalecer la imagen internacional del país.

Creación al vapor

Sin embargo, la sensación de que la Secretaría de Cultura fue creada al vapor continúa entre la comunidad cultural, así como la necesidad de una verdadera reforma cultural y transparencia en el uso de los recursos se vuelve cada vez más urgente.

El sector requiere una reforma cultural y ésta no llega con la Secretaría de Cultura. La secretaría no ha sido más que una reconversión administrativa que es cambiar nomenclaturas y ajustar estructuras, pero las bases de la secretaría siguen siendo las del Conaculta... ahí no hay reforma, hay un ajuste administrativo , opinó en su momento Eduardo Cruz Vázquez, coordinador del Grupo de Reflexión sobre Economía y Cultura (Grecu-UAM) y quien es parte del Consejo Redactor de Ley de cultura.

En diciembre del año pasado, la Comisión de Cultura y Cinematografía de la Cámara de Diputados presentó al Consejo Redactor de la Ley de Cultura, donde participan Ernesto Piedras, economista, Lucina Jiménez, Carlos Lara, especialista cultural, el antropólogo Eduardo Nivón y el legislador Alfonso Suárez del Real, entre otros, quienes tendrán sólo tres sesiones en enero para elaborar una propuesta.

Una conquista de la comunidad cultural

La Secretaría de Cultura es una institución para responder a esa necesidad histórica, sustentada en el reconocimiento que México da hoy a la cultura, para ubicarla en la jerarquía y el nivel de atención e impulso que merece por su herencia histórica, por su diversidad y por su vigor actual. Esta acción representa también una conquista de la comunidad cultural de México y cumple un anhelo hace tiempo deseado por diversos sectores de la sociedad, en un ejemplo de la voluntad de acuerdo y concertación con que nuestras instituciones y sociedad debaten y argumentan, atendiendo a las distintas voces y sus aportaciones.

Su creación fue un paso histórico en el fortalecimiento del sector cultura y arte, otorgando a la cultura el espacio institucional que le corresponde, así como el reconocimiento a su participación en la economía mexicana a la que aporta 2.8% del PIB, según datos del Inegi , en la generación de empleos y riqueza. Un paso de gran trascendencia para lograr que la cultura se eslabone realmente con las políticas integrales y transversales del Estado, interactuando con otras secretarías de Estado para fortalecer la articulación que requiere el país y, hacia el mundo, en un diálogo permanente con las secretarías o ministerios de cultura que conforman el panorama institucional del orbe.

Para las autoridades, la creación de la Secretaría de Cultura representaba un cambio cualitativo de reordenamiento institucional que permite hacer más con lo que históricamente el país ha construido, en infraestructura y programas, y dar un paso muy importante para perfilar una institución que responda a los nuevos retos.

vgutierrez@eleconomista.mx