La incorporación al sistema formal de salud de las parteras que tienen una formación adecuada conforme estándares internacionales, podría reducir el uso de anestesia, las cesáreas innecesarias y garantizar una atención digna y respetuosa, así como un vínculo estrecho y de mayor confianza con las mujeres.

Ello quedó de manifiesto durante el Conversatorio “Partería Profesional en México: Reflexiones” organizado por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) en México en alianza con la Fundación Johnson & Johnson, donde se dijo que 85% de los embarazos en México son de bajo riesgo, y es donde las parteras profesionales podrían tener un papel más protagónico.

Desarrollado en el marco del Día Internacional de la Partera que se celebra cada 5 de mayo, el evento permitió evidenciar cómo los beneficios de invertir en profesionalizar la partería e incorporarla al sistema de salud serían muy importantes pues en principio ayudaría a reducir costos, contribuiría a mejorar la propia salud de las mujeres y en general la calidad integral de los servicios médicos.

Alma Virginia Camacho, asesora en Salud Sexual y Reproductiva para América Latina y el Caribe del UNFPA -agencia de las Naciones Unidas dedicada a la salud y los derechos sexuales y reproductivos-, afirmó que la Declaración de Montevideo puso en el centro de la agenda pública de los países, la promoción de los derechos sexuales y reproductivos y que son las parteras profesionales el personal de salud clave para lograr el pleno ejercicio de los derechos de las mujeres y sus bebés. “Por ello el UNFPA se suma para abogar por la inversión en partería profesional con la evidencia suficiente del mejoramiento de la calidad de los servicios”.

Su rol en la pandemia ha sido fundamental

En el conversatorio también participaron la senadora Martha Lucía Micher; Sandra Oyarzo, vicepresidenta de la Confederación Internacional de Matronas; José Antonio Zamora, rector de la Universidad Tecnológica de Tulancingo, la única en el país que imparte estudios de partería a nivel licenciatura; Lucía Illescas, vicepresidenta de la Asociación de Parteras Profesionales, y David Meléndez, secretario técnico del Comité Promotor por una Maternidad Segura y Alianza del Listón Blanco de México.

La senadora Micher resaltó que persisten brechas en la atención de las mujeres en el curso de su vida sexual y reproductiva y que las parteras profesionales con formación sólida, incorporadas a las redes de servicios integrales de salud, generan servicios de alta calidad y costo-efectivos.

Se dijo que durante la pandemia se ha puesto de manifiesto el rol fundamental de las parteras para la prevención de contagios de COVID19 y la atención segura y oportuna a las mujeres durante el embarazo, parto y puerperio. El desafío de los sistemas de salud en esta emergencia sanitaria es equilibrar las demandas para responder directamente a COVID-19, al tiempo que se trabaja para mantener la prestación de servicios de salud esenciales.

Hay que empoderarlas

El artículo “Impacto potencial de las parteras en la prevención y reducción de la mortalidad materna y neonatal y la muerte fetal” publicado en The Lancet Global Health en enero 2021, describe que si se ampliaran en 25% las intervenciones realizadas por parteras, habría 41% menos muertes maternas y 26% menos de muertes neonatales para el año 2035.

La Dra. Natalia Kanem, directora ejecutiva del UNFPA, señala “Tenemos la evidencia y sabemos lo que hay que hacer. Los sistemas de salud en todo el mundo necesitan tomar nota –y emprender acciones– porque invertir en parteras empoderadas es una de las maneras más seguras de salvaguardar la vida y proteger la salud y el bienestar de todas las personas”.

Los puntos del llamado a la acción

Los participantes del conversatorio -que fue moderado por esta reportera- concluyeron haciendo un llamado a la acción con los puntos vitales en que México debe incidir y son los siguientes:

  • Invertir en la educación de partería profesional es indispensable para responder a las necesidades de atención de las mujeres y sus bebés. Las parteras merecen una mayor inversión y reconocimiento de sus competencias.
  • Transformar el modelo de atención con reformas regulatorias para lograr que cada mujer tenga la atención de una partera cuando así lo requiera. Necesario reconocer a las parteras como profesionales de la salud autónomas incorporadas a equipos de salud multidisciplinarios.
  • Fortalecer las alianzas intersectoriales con asociaciones de parteras y la voz de las mujeres, es clave para impulsar la inversión y avanzar en la instalación del modelo de partería. Impulsar el reconocimiento de las parteras profesionales como una opción segura de atención.
  • Reconocer a las parteras profesionales como personal de salud competente, con condiciones adecuadas de contrato y de remuneración. Es el camino directo para avanzar hacia el acceso universal de los servicios de salud sexual, reproductiva, materno y neonatal.
  • Generar entornos propicios para la práctica de la partería reconociendo competencias, liderazgo, cuidado integral centrado en la mujer y espacios libres de discriminación. Se requiere innovación en la organización de los servicios con espacios de atención de partería.
  • maribel.coronel@eleconomista.mx