París, Fr. El diseñador francés Nicolas Ghesquiere, uno de los creadores más talentosos de su generación, tomó al mundo de la moda por sorpresa al anunciar el lunes su partida de la casa Balenciaga, que dirigió durante 15 años y a la que dio nueva vida.

Según un comunicado de la casa, fundada en 1919 por el más grande genio español de la moda, Cristóbal Balenciaga, y que Ghesquiere dirige desde sus 25 años, la decisión es compartida. Es fruto de una larga reflexión , confió una fuente de la casa, sin dar más detalles. La casa Balenciaga y Nicolas Ghesquiere anuncian su decisión conjunta de poner fin a su colaboración a partir del 30 de noviembre próximo, indicó el comunicado de la casa de moda que pertenece al grupo de lujo francés PPR.

Ghesquiere, uno de los creadores más talentosos de su generación, deja la casa Balenciaga, que contribuyó a poner de vuelta en el centro de la escena, tras 15 años de colaboración , precisó el comunicado.

No se sabe aún el motivo de la partida de Ghesquiere, de 41 años, ni quién lo remplazará, pero el siempre cambiante mundo de la moda, que considera a Ghesquiere uno de sus profetas, ya está inundado por rumores y apuestas en las redes sociales como Twitter y Facebook.

Los principales protagonistas mantienen el silencio.

No hay información sobre este asunto por el momento , indicó la casa Balenciaga, propiedad desde el 2001 del grupo Gucci, a su vez, propiedad del grupo de lujo Pinault-Printemps-Redoute (PPR), presidido por Francois-Henri Pinault.

Ghesquiere, que fue designado Director de Balenciaga en 1997, cuando tenía sólo 25 años, cambió totalmente esa firma, una bella durmiente a la que contribuyó a resucitar con sus diseños frescos e innovadores, inspirados en el mundo de la ciencia ficción, pero también en deportes como esgrima o en la tecnología y el clasicismo.

Vanguardista, futurista, Ghesquiere expresó siempre un gran respeto por el legado del fundador de la casa, nacido en 1895 en Getaria, País Vasco español, hijo de un marinero y una costurera, y quien antes de morir en Valencia en 1972, había marcado para siempre la Alta Costura, donde su influencia se sigue sintiendo.

Así lo recordó Francois-Henri Pinault, el patrón de PPR, en un comunicado que rinde al mismo tiempo homenaje al talento de Nicolas Ghesquiere, que supo dar un nuevo soplo a la casa, después de que Balenciaga cerrara su taller en 1968, y que Gucci compró en el 2001.