Una adolescente que aspiraba ingresar a la universidad y que para ello solicitó una beca, descubrió que tiene un historial de crédito espantoso creado por ladrones que le habían robado su número de Seguridad Social cuando era bebé.

De acuerdo con el centro sin fines de lucro Identity Theft Resource, la adolescente tardó tanto en borrar su nombre que nunca logró ingresar a la universidad. Y su caso no es el primero ni último de una larga lista.

El año pasado, casi 14,000 casos de robo de identidad reportados a la Comisión Federal de Comercio involucraron a personas de 19 años o menos en Estados Unidos. La agencia de informes de crédito Experian estima que una cuarta parte de niños en la actualidad serán víctimas de fraude o robo de identidad antes de que cumplan 18 años.

“El robo de identidad infantil es algo de lo que todos los padres deben estar alertas”, dice Eva Velásquez, presidenta de Identity Theft Resource Center. “Los ladrones ponen especial atención en los niños porque tienen informes de crédito limpios y de esa manera pueden aprovecharse de ello sin que se note durante un largo periodo de tiempo”.

La pregunta es: ¿de dónde obtienen estas personas la información personal de su hijo? Las infracciones de datos son el método principal. El 2017 fue un año récord para la información financiera robada, según Gemalto, una firma de seguridad digital que rastrea infracciones. En cualquier lugar donde proporcione el número de seguro social de su hijo (consultorios médicos, hospitales, escuelas, campamentos, ligas deportivas, etcétera) está creando un punto potencial de vulnerabilidad.

En una escala más pequeña, algunos de estos ladrones de identidad recolectan estos datos a través de robos en casas y automóviles, o incluso en carteras.

Y por sorprendente que pueda sonar, el robo de identidad de un menor también es cometido por miembros de la familia o personas cercanas a la misma con acceso a la información del menor.

Una vez que los ladrones de identidad tienen un número de seguridad social infantil, Internet facilita recopilar el resto de la información requerida para abrir cuentas bancarias o de crédito.

La fecha de nacimiento de un niño, ciudad de nacimiento, apellido de soltera de la madre, etcétera, muchas veces se pueden encontrar simplemente hurgando en Facebook. Las identidades se completan con todos estos detalles, llamados fullz en la web oscura, una oscura red donde los delincuentes venden pistolas, pornografía infantil e identidades.

Una vez hechos con la identidad falsa, los ladrones pueden solicitar tarjetas de crédito, préstamos de automóviles e hipotecas, alquilar departamentos, someterse a cirugías u obtener beneficios del gobierno. Para cuando el niño o los padres se dan cuenta, los ladrones pueden haber generado tanto estrago que la víctima no podrá obtener crédito por años.

La Comisión Federal de Comercio (FTC) recomienda lo siguiente para proteger la seguridad de su hijo:

  • Usar contraseñas sólidas, que contengan como mínimo ocho caracteres así como también números y símbolos.
  • Mantener las contraseñas en secreto.
  • Conocer cuáles son los riesgos de compartir archivos a través de programas P2P, entre los que se puede incluir facilitar el acceso a otra persona a una mayor cantidad de información de su computadora que la que desea compartir.
  • Usar un software antivirus que se actualice automáticamente.
  • Estar alerta a las estafas de phishing, que consisten en mensajes de correo electrónico, de texto o pop-up enviados por delincuentes pero que parecen provenir de una organización legítima. En un mensaje phishing se le pide al destinatario que haga clic sobre un enlace electrónico o que llame a un número de teléfono y comparta información personal a cambio de un premio o algún otro beneficio.