“La catástrofe del progreso, del desarrollo y su geopolítica llega a nuestras comunidades y pueblos en forma de mineras, monocultivos, megaproyectos, trenes y hoteles, refresqueras, hidroeléctricas, ciudades verticales, religiones impuestas, comida chatarra, basura electoral. Incluso llega como promesas de mitigación del calentamiento global y soluciones tecnológicas que nos quieren recetar como medicina la misma enfermedad (...) sabemos que la crisis climática es consecuencia de los sistemas de desigualdad estructural que hoy gobiernan el mundo”.

Es parte del manifiesto En tiempos de crisis climática, el futuro es un territorio a defender, que este martes comenzó a circular por las redes sociales, impulsado por una red conformada por 20 pueblos indígenas del territorio mexicano y Centroamérica para el combate de los factores políticos, sociales e industriales que agravan el cambio climático y sus consecuencias.

El nombre de esta red es #FuturosIndígenas, que reúne a los pueblos cucapá, nahua, tzeltal, tzotzil, purépecha, ayuuk, afrodescendiente, maya y zoque, entre otros, y a voluntades como las de la lingüista Yásnaya Elena Aguilar, las cineastas Luna Marán y María Tzuc Dzib, la comunicadora y activista Andrea Ixchíu, así como las de organizaciones que acompañan el movimiento, como el British Council México, Festival Ambulante y la productora La Corriente del Golfo.

“La catástrofe climática que hoy amenaza al planeta entero es síntoma de una enfermedad que llegó hace más de 500 años a nuestros territorios. Es la colonización que masacró a decenas de millones de ancestros en esta y otras geografías. Son los Estados-Nación que parcelaron la tierra, impusieron fronteras y tratan de extinguir nuestras diversidades”, señala el manifiesto de #FuturosIndígenas, disponible en la página futurosindigenas.org.

Acusan ‘sequía electoral’ y complicidad de funcionarios

La activista y comunicadora comunitaria k'iche, en Guatemala, Andrea Ixchíu, también integrante del Laboratorio de Hackeo Cultural y una de las líderes del movimiento, declara al diario El Economista que es clave la irrupción en la opinión pública en este preciso momento, al que la red #FuturosIndígenas nombra, de manera irónica, como “sequía electoral”.

“Hay disputas por proyectos políticos en los que los gobiernos pocas veces se toman el tiempo de conversar, se encargan de tomar decisiones que afectan la biodiversidad y destruyen en nombre de la colectividad, del progreso y el desarrollo. Muchos funcionarios públicos se vuelven cómplices por acción o por omisión de los grupos que hacen extractivismo, son cómplices de un modelo económico voraz y letal”.

“Basta ya de que el modelo que decide qué es lo que necesitamos en nuestros territorios sea el mismo que homogeniza nuestras lenguas y formas de existir. Nos imponen modelos de desarrollo en nombre del bien común y se olvidan de que el bien común tiene que ver con la escala local”, refiere a nombre de los pueblos indígenas.

En tiempos electorales prolifera la demagogia, señala, “el capitalismo verde que se disfraza de aliado de los pueblos y trata de apropiarse de nuestras narrativas (...) pero desde aquí les decimos que no puede haber transformación con crisis climática ni con ecocidios y no puede haber energías limpias con la sangre de los pueblos”.

Ixchíu también hace referencia de la violencia contra las mujeres defensoras de los territorios y las causas indígenas. Es evidencia, lamenta, de la brutalidad del modelo extractivo, colonial y racista. “Las mujeres indígenas hemos concluido que esa violencia que ejerce el extractivismo sobre la Tierra es la misma que el patriarcado ejerce sobre nuestros cuerpos. Muchas de las que estamos tejiendo esta red también venimos de sobrevivir, de experimentar distintas formas de violencia”.

Apunta que las actuales administraciones, tanto como las anteriores en los países de la región, “son cómplices de sostener esa forma de organización política que ha generado tanta violencia en los últimos 500 años. En nombre de la patria, de la república, del Estado de derecho, se han agredido los cuerpos y las vidas de las mujeres y de la Tierra”.

Nuevas prácticas ecológicas a partir del saber ancestral

Uno de los cometidos de la red, dice, es difundir las prácticas y conocimientos ecológicos que se han preservado en los pueblos y comunidades indígenas, “a pesar de siglos de colonialismo”, a manera de alternativas para el saneamiento de la crisis climática. Instó a quienes opten por cargos electivos a revisar mensajes como los que ahora anuncian las distintas luchas de las comunidades como la que ahora emprende la red #FuturosIndígenas y misma que ofrecerá diversas actividades, desde producciones audiovisuales hasta conversaciones en torno a temas como las energías, el agua, la alimentación, la migración, las ciudades y la defensa del territorio.

“Ante la crisis que está poniendo en riesgo nuestros futuros es importante organizarnos para hacerle frente. Es importante reforestar la Tierra, pero también nuestras mentes y corazones”.

ricardo.quiroga@eleconomista.mx