El Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) precisó que durante la sanción a la Academia de Música Fermatta por posible uso indebido de programas informáticos, no se utilizó la fuerza de personal policiaco perteneciente a este organismo.

Sostuvo que no es parte de su atribución contar con elementos de seguridad para realizar sus actividades, pero sí el de solicitar ayuda en materia de seguridad a las autoridades correspondientes.

La ley faculta además al organismo a contar con profesionales especializados en el reconocimiento de uso inapropiado de material o ideas de terceros.

El pasado 4 de marzo, El Economista publicó una información en la que se afirmaba que el IMPI había intimidado al personal y alumnos de la Academia de Música Fermatta durante un intento de revisión de los programas informáticos utilizados en sus instalaciones.

Con granaderos y policías, agentes del Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual (IMPI) clausuraron tres edificios de la Academia de Música Fermatta, intimidaron a alumnos, personal y padres de familia para que abandonaran las instalaciones del inmueble , citaba la información.

En la entrada de la nota se afirma que ‘agentes del Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual IMPI clausuraron…’. En este sentido, nuestro Instituto es de la Propiedad Industrial y que no tenemos agentes, sino profesionistas debidamente especializados en este ámbito.

Y algo que nos parece de suma gravedad por las dimensiones de inexactitud que conlleva, es la denuncia del apoderado legal en el sentido de que ‘granaderos y policías…intimidaron a alumnos, personal y padres de familia para que abandonaran las instalaciones’ y esto es totalmente falso , dijo el IMPI.

En una petición de derecho de réplica, El Economista publica a continuación íntegramente la carta enviada por el IMPI y a solicitud de este organismo.

nlb