La Universidad Iberoamericana Ciudad de México inauguró la bibliohemeroteca 'Francisco Galván Díaz' en la Clínica Condesa-Iztapalapa, especializada en pacientes con VIH-sida.

“Queremos estar al servicio de la gente más vulnerable, de manera que apreciamos mucho que la clínica Condesa-Iztapalapa nos dé la oportunidad de ofrecer algunos servicios más allá de nuestros muros", dijo el rector David Fernández Dávalos.

“Hemos pensado que podemos ofrecer lo que somos y tenemos, y que la responsabilidad social no es sólo de una entidad, sino de todas las entidades de la Universidad, que como conjunto debe estar al servicio de las mejores causas del país”, añadió el rector de la IBERO,  durante la inauguración.

En el proyecto participaron el Departamento de Letras, el Programa de Asuntos de Género e Inclusión, la Biblioteca Francisco Xavier Clavigero, Servicio Social, la Asociación Estudiantil Biblios y FICSAC.

El nuevo espacio está integrado por cerca de 3,000 libros con diferentes colecciones: una especializada en VIH, otra para niños y una general. Asimismo, hay material en español y en inglés, principalmente, aunque también cuenta con algunos ejemplares en otros idiomas.

Una biblioteca viva para hacer comunidad

Karla Dávila, fundadora de la asociación estudiantil Biblios, dijo que se trata de una biblioteca viva, un lugar “que te permite ser más libre de lo que ya eres, porque al tener mayor conocimiento del mundo y de ti mismo, tienes más herramientas para decidir lo mejor para ti, tienes mayor sustento para encontrar la verdad, defender tus creencias y te da la fuerza para opinar y decir no a las injusticias”.

Describió a la 'biblioteca viva' como un pulmón cultural donde “puedes encontrar gente que te nutra, gente con sus diferencias y a partir de compartir con ellos sientas que no estás sola o solo en esta vida”.

De acuerdo con Karla, este sitio está diseñado como un espacio para hacer comunidad, en el que todos puedan conocerse y ayudarse, haciendo lazos que son más fuertes que muchas de las otras cosas negativas que vivimos afuera.

Por su parte, el doctor Florentino Badial Hernández, director de la Clínica Especializada Condesa-Iztapalapa, expresó que desde un principio se pensó en que la biblioteca fuera un lugar abierto, comunitario, un espacio de la gente y de las poblaciones. “La biblioteca es algo que transmite lo que queremos como humanidad”.

La directora de la Clínica Especializada Condesa, doctora Andrea González, en tanto, destacó que desde hace mucho soñaron con este proyecto, pues “una biblioteca es un espacio que junta paciencia, que junta la ciencia médica y la ciencia social, y que junta la cultura. La ciencia y la cultura son de alguna manera los dos elementos de disciplina y de placer más importantes para la calidad de vida de la gente. No se puede pensar en la salud sin dignidad y no se puede pensar en dignidad sin cultura”.

Rap contra la violencia

Previo a la inauguración de la biblioteca, Romeo y Paris, del programa Ranchero Pandillero, un grupo de jóvenes expandilleros que han dejado la violencia para generar un cambio dentro de ellos mismos y sus comunidades, presentaron un rap literario para promover la paz.

Adolfo Guerrero (Romeo), coordinador del programa, dijo que ellos buscan reducir los índices de violencia a través del deporte, el grafiti, el rap y la música.

Subrayó que en los barrios se necesita mucha atención, pues muchos jóvenes nunca han visitado una biblioteca.

Al evento también acudieron usuarios y usuarias de ambas clínicas (Patriotismo e Iztapalapa), quienes consideraron que este proyecto es una especie de terapia y de acceso a la información y cultura.

Un grupo de mujeres de la tercera edad agradeció este apoyo, así como otros cursos que la IBERO les ha brindado, como de encuadernado, repostería y bisutería. Pues les permite “distraerse, adquirir conocimientos para emprender sus negocios y relacionarse con otros pacientes a los cuales asesoran”.