El descubrimiento de un sitio paleontológico al sur de Ciudad Juárez, en Chihuahua, donde especialistas han encontrado huesos de un mamut columbino con posibles huellas de corte hechas por humanos y una punta Clovis, cuya antigüedad se calcula en por lo menos 11,500 años, señala que se trata de un depósito del Pleistoceno, el primer sitio con evidencia humana que se registra en esa entidad.

Aunque el hallazgo ocurrió en 2008 cuando habitantes de la población de Villa Ahumada trataban de sacar agua de un pozo para dar de beber a su ganado y se toparon con huesos de grandes dimensiones , se requirieron tres años de investigación para que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta) concluyera que se trata de un yacimiento paleontológico con huesos de diversos animales y evidencias de presencia humana.

Lo anterior se deriva del Programa de Rescate Paleontológico, a cargo del arqueólogo Enrique Chacón, del Centro INAH-Chihuahua, junto con la paleontóloga Felisa Aguilar, de la delegación del INAH en Coahuila, quienes tras diversas inspecciones de superficie en el área que rodea a los huesos y excavaciones sistemáticas en el depósito de 60 m2, señalan que el lugar es un sitio paleontológico de gran importancia para el estudio de los primeros pobladores del norte del continente.

Los avances de esta investigación fueron presentados en el ciclo de conferencias El Hombre Temprano en México, llevado a cabo recientemente en la ciudad de Chihuahua, donde la paleontóloga Aguilar detalló que las excavaciones en dicho sitio, denominado El Abrevadero, comenzaron en 2009, a través del Programa de Empleo Temporal (PET).

A la fecha, dijo, se ha identificado huesos que corresponden a nueve especies de vertebrados, entre los que están los de un mamut colombino, camello, caballo, bisonte, perezoso terrestre, venado, lobo y lince, así como caparazones de tortugas. Algunos de los huesos de mamut tienen perforaciones y marcas que indican una posible acción humana en los animales, por ejemplo de haber sido cortados; otros huesos cuya especie no ha sido identificada muestran indicios de haber sido modificados, tal vez para uso del hombre.

Alrededor del depósito de huesos, también se encontraron restos de herramientas de lítica, como lascas y navajas, y a 150 metros del yacimiento los especialistas del INAH descubrieron una punta Clovis, un tipo de herramienta que se asocia al grupo humano que hasta la fecha se considera el más antiguo de Norteamérica, y cuyos materiales son muy difíciles de encontrar.

Al respecto, el arqueólogo Chacón comentó que en Chihuahua en los últimos 50 años sólo se han registrado diez hallazgos de puntas Clovis. Son los materiales más tempranos de lo que hoy es Chihuahua, y por eso su valor científico es incalculable .

El especialista explicó que la antigüedad de las puntas Clovis se remonta hasta 12,000 años, sin embargo en este caso no se puede hacer una relación de la punta con los huesos, porque no se descubrieron en el mismo depósito, sino a 150 metros de distancia, por lo cual son necesarios más estudios para afirmar que los Clovis interactuaron con el depósito paleontológico El Abrevadero .

El arqueólogo detalló que el espacio donde se encontraron los huesos, posiblemente fue un manantial de agua hace 11,500 años, al que acudían tanto animales como grupos humanos a abastecerse del líquido; es probable que en los alrededores del pozo, los cazadores-recolectores-pescadores establecieran sus campamentos por tiempos definidos para aprovechar los recursos.

Sin embargo, aún no es posible asegurar a qué cultura pertenecían estos pobladores, porque hay que esperar los resultados de diversos estudios de laboratorio a los que se someten los materiales recolectados, para poder afirmar que se trataba de Clovis o de un grupo posterior a éstos.

Por su parte, la paleontóloga Felisa Aguilar explicó que por la presencia del mamut, el sitio tiene por lo menos 11,500 años, pero podría ser más antiguo, ya que ese animal vivió desde hace 120,000 a 11,500 años.

La experta destacó que son pocos los lugares que se han descubierto con material arqueológico y paleontológico en México, la mayoría se ubican en el centro del país, en los actuales estados de México, Puebla e Hidalgo; y en San Luis Potosí, pero hacia la región norte son escasos, y en Chihuahua, El Abrevadero, es el primero registrado en esta entidad, de los 24 sitios del Pleistoceno ubicados hasta el momento en la República.

Aguilar comentó que actualmente se lleva un avance de 50 por ciento de análisis de los materiales encontrados. Los estudios se hacen a 15 molares, un fragmento de pelvis y otro de tibia de mamut; dientes superiores e inferiores y partes del esqueleto de un caballo (tibias, fémures y húmeros); así como en dientes y metatarsos de venado; dientes y molares de bisonte, lince y lobo. Además de las placas de caparazones de tortugas.

Luego del descubrimiento de la punta Clovis en El Abrevadero, Enrique Chacón considera que el sitio despertará el interés de otros investigadores para continuar con su estudio, en tanto que este tipo de yacimientos son buscados para comprender el poblamiento temprano en México.