La tradición de los Premios Ariel es rica en historia, en personajes y momentos para la memoria del séptimo arte en México. Con la gala que se llevará a cabo la noche de este martes, serán ya 61 ediciones de la entrega de premios a lo más destacado de la industria fílmica del país.

Todo este bagaje inició en la bonanza del cine mexicanos, la llamada Época de Oro, en la década de los años 40, en específico, con la creación de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC), en 1946, fundada en una época en la que no era raro que se produjeran hasta más de 80 películas nacionales, por lo cual, la industria mexicana era, más que punta de lanza, la lanza completa del séptimo arte en América Latina.

Tan solo una año después, el 15 de mayo de 1947, la AMACC creó los Premios Ariel, que serían representados por la ya emblemática estatuilla del escultor Ignacio Asúnsolo, con la forma fundida en plata de un hombre esbelto en actitud de emprender el vuelo, apología del ascenso del cine mexicano.

La ceremonia de los Ariel solamente se vio interrumpida durante un periodo, a causa de la crisis del cine nacional a partir de 1958 y hasta 1972, cuando finalmente fue restituido para no tener una sola interrupción más hasta la fecha.

Estos premios son testimonio viviente de los grandes éxitos de la producción fílmica nacional. Grandes figuras de la gran pantalla y realizadores se han subido a los escenarios de las 61 galas para recibir la icónica estatuilla.

Grandes cintas del cine nacional 

El largometraje “La barranca” (1945), de Roberto Gavaldón, fue el primero en coronarse con el Ariel de Oro a Mejor película, mientras que la última cinta en llevarse el mismo reconocimiento fue “Sueño en otro idioma”, de Ernesto Contreras. Entre ambas, grandes cintas se han llevado el reconocimiento, como “Enamorada”, de Emilio “Indio” Fernández, en 1947; “Los olvidados” y “Robinson Crusoe”, ambas de Luis Buñuel, en 1951 y 1956, respectivamente; así como “Tizoc”, de Ismael Rodríguez, en 1958; todas ellas como parte de la Época de Oro del cine mexicano.

A partir de los años 70, algunas de las reconocidas como la mejor del año fueron: “El castillo de la pureza”, de Arturo Ripstein, en 1973; “La pasión según Berenice”, de Jaime Humberto Hermosillo, en 1977; “El lugar sin límites”, de nuevo para Ripstein, en 1978; “Frida, naturaleza viva”, de Paul Leduc, en 1985; “Rojo amanecer”, de Jorge Fons, en 1991, y “Como agua para chocolate”, de Alfonso Arau, al año siguiente. También lo fueron “La invención de Cronos”, de Guillermo del Toro, en 1993; “La ley de Herodes”, de Luis Estrada, en el 2000; “Amores perros”, de Alejandro González Iñárritu, al año siguiente; “El crimen del padre Amaro”, de Carlos Carrera, en el 2003; de nueva cuenta para Guillermo del Torno, en 2007, por “El laberinto del fauno”; “El infierno”, para Luis Estrada, en 2011; “La jaula de oro”, ópera prima de Diego Quemada-Diez, en 2014, así como “Las elegidas”, de David Pablos, en 2016.

Histriones eternos

Los actores que se han llevado más veces el galardón por su actuación en el protagónico son Damián Alcázar, con cinco estatuillas; Arturo de Córdova y José Carlos Ruiz, con tres premios cada uno, y con dos estatuillas, Pedro Armendáriz, Héctor Bonilla, Daniel Giménez Cacho, Ernesto Gómez Cruz y Manuel Ojeda.

Como dato curioso, Pedro Infante ha sido uno de los que más nominaciones recibió, con siete, pero solamente triunfó en una, por su actuación en “La vida no vale nada”, en 1956.

Las actrices que más han ganado el reconocimiento por su papel protagónico han sido Dolores del Río, María Félix, Blanca Guerra y María Rojo, con tres estatuillas con su nombre grabado, mientras que quienes se han llevado dos premios en reconocimiento a su desempeño histriónico han sido Irene Azuela, Marga López, Silvia Pinal, Patricia Reyes Spíndola y Adriana Roel.

Maestros de la lente

En otras categorías, como en la de Fotografía, han destacado los triunfos de Rodrigo Prieto, en 2011, por su trabajo en “Biutiful”, antes, en 2001, por “Amores Perros”, en 1999, por “Un embrujo”, y en 1996, por “Sobrenatural”; Guillermo Navarro, en 2007, por su fotografía en “El laberinto del fauno”; lo mismo que Emmanuel Lubezki, de manera consecutiva, en 1992, 1993 y 1994, por “Como agua para chocolate”, “Miroslava” y “Ámbar”, respectivamente. Pero si hay un cinefotógrafo reinante en esta categoría, ese es Gabriel Figueroa, quien se hizo de la estatuilla en ocho ocasiones, por la cintas “La perla” (1948), “Río escondido” (1949), “Pueblerina (1950), “Los olvidados” (1951), “El rebozo de soledad” (1953), “El niño y la niebla” (1954), “María” (1973) y “Divinas palabras” (1978).

Para no olvidar

Algunos de los emblemas del cine nacional que se han llevado el Ariel de Oro en reconocimiento a su trayectoria son Isela Vega, Paul Leduc, Arturo Ripstein, Ernesto Gómez Cruz, Jorge Fons, la Cineteca Nacional, Silvia Pinal y Ignacio López Tarso. También lo han recibido Gunther Gerzso, Manuel Esperón, Ismael Rodríguez, Fernando de Fuentes, Alejandro Galindo, Mario Moreno “Cantinflas”, María Félix, Luis Buñuel y Dolores del Río.

Esta noche quizás nuevos nombres se sumen a la histórica lista o algunos conocidos incrementen su colección de estatuillas. Gael García Bernal compite para obtener su segunda estatuilla, después de haber ganado como Mejor actor por “Amores perros”, en 2001. Mientras que Alfonso Cuarón está en posibilidades de llevarse su segundo Ariel, o quizás varios de ellos.

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